DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
Cuando ha sido estrictamente necesario, el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, ha mencionado que en su partido, el PVEM, existen varios prospectos viables para sucederlo en la gubernatura del estado, y es cierto, si algún instituto político tiene perfiles visibles y electoralmente competitivos es justamente el Verde.
Tres de ellos, están representados en las figuras de la Senadora Ruth González Silva, del Diputado Federal, Ricardo Gallardo Juárez y de José Guadalupe Torres Sánchez, actual Secretario General de Gobierno. Ninguno está constitucionalmente impedido para competir en el 2027, y porque al parecer ya existe una ruta de definición.
Me refiero a que la alianza con MORENA no se dará en la competencia por la gubernatura, en varias diputaciones locales y en algunas alcaldías; no así, en la elección de diputados federales que, vuelvo a insistir, es en el fondo lo que realmente le interesa al segundo piso de la Cuarta Transformación que buscará alcanzar la mayoría absoluta en el Congreso de la Unión.
Si finalmente la alianza MORENA-PVEM-PT no se concreta, y El Pollo, cede a la intención del centro en jugar por separado en varios cargos de elección popular, entonces nada le impedirá que sea el dueño absoluto de la sucesión gubernamental. Legalmente nada se lo impide, además de que cuenta con toda la estructura y con los recursos necesarios para el proyecto de continuidad.
Si así se acomodan las cosas, es probable que el gobernador ya no esté pensando seriamente en que su esposa Ruth González se convierta en su sucesora. Primeramente porque la presidenta de la República ha dicho que no y, en segundo lugar, porque la sometieron a un desgaste innecesario con el tema de la libertad de expresión que le representó un costo político elevado que intentarán revivir.
Ruth, aparte de presentable es muy joven para asumir la gubernatura del estado. Y no solo eso, colocarla al frente de los reflectores como protagonista central de la sucesión, los lobos de todo tipo y ámbito tratarán de descalificarla y con guerras de lodo tratarán de desprestigiarla y golpearla para que no llegue.
Ella podría continuar formándose políticamente desde el Senado de la República para contender legalmente en el 2033 con menos de 50 años de edad pero ya con un camino ampliamente recorrido. Con la experiencia que les concede la Cámara y como pieza central del movimiento.
Es lo más prudente para ella y para el proyecto gallardista. Además, todo ese arrastre, presencia y popularidad que tiene, bien le podría servir a otro perfilado para la gubernatura. Humildemente digo que es lo más sensato, porque no hay razón más poderosa que prepararse bien.
Por otro lado, no podemos ignorar, que el hacedor o iniciador del movimiento surgido en Soledad, fue Ricardo Gallardo Juárez, mismo que ya contendió y ganó dos elecciones, en Soledad y en la capital del estado. No por nada levantó la mano desde la Huasteca potosina y por algo tiene trabajando meses en más de 20 municipios de la entidad.
Muy seguramente en mesas familiares se ha planteado este esquema y no es de dudarse que el caballo negro sea Gallardo Juárez. El hombre tiene experiencia, buen trato, miles de seguidores y, para ser directos, es un tractor en el trabajo, igual que su hijo; pocos les aguantan el ritmo.
Por otro lado, el hecho de que Ricardo Gallardo Juárez, no hubiese logrado la reelección en la capital, justamente tiene su explicación por el temor que tenían a que llegara en 2021. Si a ello le sumamos que enfrentó una verdadera elección de estado en donde todos le echaron montón y hubo traiciones internas, todo lo define. Hoy todo cambió.
Finalmente, si la coalición se llegara a consumar, MORENA-PT-PVEM, que para ser francos está en chino, el candidato natural sería Lupe Torres. En cualquier caso sigue sin descartarse la posibilidad de que El Pollo busque regresar a la Cámara, pero haciendo campaña para los candidatos del PVEM. En fin, ya lo dijo Serrano, en política todo es posible, y si, sobre todo si hay unidad y entendimiento.
Hasta pronto.






