DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
Si después del regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, e inmediatamente pasadas 30 horas volvió a retirarse del cargo, pero ahora por tiempo indefinido; la primera lectura es que en realidad sí fue una decisión personal de reincorporarse sin medir el efecto y las consecuencias que su determinación implicaban.
Al menos eso es lo que parece. Primeramente por la posición adoptada por la dirigencia nacional de MORENA, por los gobernadores morenistas, por sus aliados, y por el polémico líder parlamentario, Ricardo Monreal, quien dijo claramente que como buen Tlatoani Morena se cuece aparte.
Lo que realmente es indicativo es la esperada ruptura entre AMLO y la presidenta Claudia Sheinbaum. Ya dio sus primeras muestras. En algunos países de América Latina ha sucedido lo mismo, que no nos extrañe. En MORENA, es real que existe el bloque duro y el ala mediadora. En este caso se impuso la prudencia y la inteligencia política de la mediación.
Al margen de Rocha Moya y su caída anunciada, llama poderosamente la atención del contenido del discurso de la presidenta de la República que con destinatarios específicos o no, pone en la llaga un punto central para aquellos que intenten rebelarse a los designios del gobierno federal.
Lo que dijo, no es asunto menor y aquí en la tierra como en el cielo tiene un claro mensaje para vuestros gobernantes y representantes populares, candidatos o no candidatos. El mensaje agarró parejo, y quien no lo entienda así, estará condenado al juicio de la historia, ante todo al escrutinio popular.
“El poder sin principios se vuelve arrogancia y el poder sin límites en abuso” “El poder que olvida al pueblo termina enfrentándose a la historia” “México necesita servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros” “El pueblo no está para alimentar ambiciones personales sino que está para exigir se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza”. Dijo.
Obvio que en el ámbito local a muchos les viene el saco y por ello decíamos al principio del sexenio, que algunos servidores públicos, en lugar de colocar la fotografía del gobernador del estado, deberían de poner la de su familia para que acabado el sexenio sean humildes y reconozcan sus barbaridades, sus tropelías, los excesos y el desdén en que incurrieron.
LA VISITA DE “ALITO” MORENO
Tal cual se esperaba. Alejandro Moreno Cárdenas vino y se fue. A nadie sorprendió su visita relámpago y su mensaje. Aunque muchos no hayan sido deliberadamente invitados.
El PRI busca, sueña y procura una alianza contra todo aquel que esté en contra de MORENA. El pretexto fue nombrar y ratificar a sus defensores de la Patria, pero en el fondo, pareció más un grito desesperado y de sobrevivencia.
El decir que el PRI consensa una alianza con el PAN o con el PVEM, todo lo revela. No obstante, el que lo diga “Alito”, no es una novedad. Lo crítico y cierto es que el PVEM si estaría dispuesto a un acuerdo político. Ya Sarita Rocha no solo lo ha dicho sino que lo ha demostrado.
Aquí el gran problema es que el PVEM estaría retrocediendo a otros tiempos, justamente con la monstruosa “Herencia Maldita” que tanto ha cuestionado durante todo su gobierno. Podrán ir juntos para otros caergos, pero no revueltos.
Una alianza o un acuerdo bajo la mesa, es probable y muy posible que ocurra ante la desesperación de ambos. MORENA sigue avanzando. Con Galindo, con el Rector Alejandro Zermeño y si no hay de otra con el Huasteco Gerardo Sánchez Zumaya.
La lucha es en serio y, si el PVEM en verdad está tratando de amarrar al PRI en lo oscurito, pagará un costo político muy alto. La gente, el pueblo en carro y de a pié ya no se chupa el dedo; pese a todo su despliegue, sus programas sociales, acciones y obras de gobierno no lo perdonará.
Hasta pronto






