VOCES DE SAN LUIS
Fernando Díaz de León Cardona
El mundial de fut bol ha despertado emociones, pasiones, encuentros y desencuentros; esperanzas muchas y deseos de triunfo entre los mexicanos y los potosinos. Nadie quiere perder; en los partidos previos a la final hemos observado de todo.
Fuertes patadas, zancadillas, pisotones; entradas agresivas y violentas, buenos bailes, gambetas y buenos goles, festejos y victimizaciones. Obvio, también desencantos, tristezas y frustraciones cuando alguno pierde o se ve perdido.
Exactamente así es la política.
Amplificada y enrarecida si usted quiere; sobre todo en la verdadera y real política; en el mundillo mediático y en el gran fango en que han convertido algunos las redes sociales. En política no hay empates ni tiempos extras, pero si podría haber penales.
En política, como en el fut bol, vemos las embestidas de unos y otros, arqueros que todo lo atajan o lo desvían. Otros, de plano son goleados. Hemos visto árbitros neutrales y otros muy cargados o comprometidos hacia un solo bando. Todos los directores técnicos se dicen estrategas.
En teoría, se supone que en política los árbitros centrales son el INE y el CEEPAC, sin embargo en uno de ellos vemos actitudes tendenciosas, simulaciones y cargadas. No hemos visto, por lo menos hasta ahora, que alguna autoridad electoral les llame la atención; les muestre una tarjeta amarilla y mucho menos la roja.
Razones para hacerlo las hay, pero nadan de a muertito. Desde luego que en política como en un partido de balompié, vemos buenas y malas jugadas. Algunas magistrales y otras que dejan mucho que desear. Algunas o algunos se adelantan o andan fuera de lugar.
En política no hemos observado a algún árbitro responsable o neutral.
Evidentemente que tanto en un partido como en la política, vemos arranques y lanzamientos espectaculares. Algunos se quedan atrás simple y sencillamente porque los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán, incluso sin entrar a la cancha para asir el balón.
Por supuesto que en el fut bol existe la pausa para la hidratación y los tiempos reglamentarios para el descanso. En política no, no hay treguas, hay concentraciones, borracheras o francachelas para festejar.
Hasta ahora, en tiempos preelectorales no se han identificado expulsiones; aunque si negativas y rechazos para la contienda del 2027. Así como en el mundial, en política todo lleva un ritmo y un proceso de calificación o de selección.
Ya estamos en la fase de eliminación para que solamente 8 equipos puedan competir. De ellos, solo cuatro llegarán a la fase última de semifinales y finales.
Lo mismo sucederá en unos cuantos meses con los candidatos o candidatas que van en solitario o en alianza. Habrá – desde luego, vencedores y vencidos pero solo uno será el campeón.
Hasta pronto







