CAMINANTE
Toño Martínez
Cuidado, la intromisión de Estados Unidos en Venezuela no puede interpretarse solo como una operación militar para capturar a Nicolás Maduro bajo la presunción de narcotraficante; en el fondo todo indica que Donald Trump regresa la estrategia del Big Stick Police o politica del Gran Garrote, que utilizó el presidente Theodore Roosevelt para aparentar acciones de apoyo a países de América Latina y El Caribe al comienzo del siglo XX para forzar negociaciones y acuerdos comerciales ventajosos e imponer regímenes afines a sus intereses.
La política del Gran Garrote se traducía en hablar diplomáticamente, suavecito, pero haciendo sentir su poderío militar y con ese modelo se metió en República Dominicana, Cuba y en Latinoamérica, en Nicaragua, todos gobernados por dictadores, y propició la separación de Panamá y Colombia para construir el Canal bajo su administración lo cual le generó grandes sumas de dinero.
En 1989 tropas estadounidenses ingresaron nuevamente a Panamá para detener al presidente Manuel Antonio Noriega (su ex colaborador) por haberse convertido en traficante de cocaína y armas desapareciendo sus fuerzas armadas para establecer un gobierno democrático.
El Gran Policía ha permanecido agazapado pero el caso de Venezuela, mas las advertencias contra el Gobierno de México que encabeza Claudia Sheinbaum, y la intromisión en diversos países, es señal clara de que el Big Stick Policy regresa con mayor fuerza y osadía pasando por encima del Derecho Internacional, los protocolos de la Organizacion de las Naciones Unidos (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA) lo cual presagia una nueva época de inestabilidad y turbulencia política en toda la región.





