Proteger a organismos altruistas civiles, no dejarlos al capricho del mandatario en turno, propone Francisca Reséndiz Lara

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• Señalan que su papel es fundamental, para subsanar carencias del gobierno estatal en el desarrollo social.
• En lugar de apoyar, la autoridad del estado, los perjudica.
• Piden mayor participación de la población, como responsabilidad moral ante los más pobres.

“Vamos a establecer políticas públicas permanentes en el gobierno estatal, para apoyar a las organizaciones civiles que atienden a grupos vulnerables”, porque tienen un compromiso real con la sociedad más necesitada, para evitar sean perjudicadas por los cambios de administración, pues quedan indefensas, ante los “caprichos” de los gobernadores, afirmó la precandidata a la gubernatura por Morena y líder sindical, Francisca Reséndiz Lara, durante su participación en el el Foro “Altruismo en San Luis Potosí: realidades y retos”.

Evento que se realizó de forma virtual con la participación de cuatro organismos ciudadanos, donde resaltó que sí una asociación no le cae bien al mandatario en turno, se le restringen los recursos, lo que las extingue, e impide el impulso de la sociedad para atender a las personas que tienen carencias, pues su labor es vital para mejorar sus condiciones de vida, como ella lo constató cuando por motivos políticos fue encarcelada en el Centro de Readaptación Social de La Pila, al ver que las internas viven “en condiciones lamentables”, pero con ayuda de asociaciones filantropicas, les cambian el panorama, brindándoles atención integral a sus necesidades “les dan motivos para vivir”.

Los ponentes, invitados por agrupaciones laboristas, coincidieron en señalar que la labor altruista, no debe verse como caridad, sino como una responsabilidad moral de la sociedad, hacía los que nada tienen, en un trabajo en el que subsanan las carencias del gobierno en su tarea de lograr el desarrollo social, donde la autoridad estatal no debe verlos como adversarios, sino como coadyuvantes en la atención de menores en situación de calle, de mujeres internas y ex convictas, de niñas, niños y adolescentes no atendidos por familias disfuncionales, migrantes y quienes viven en condición de pobreza alimentaria.

El presidente del Banco de Alimentos de San Luis Potosí, Héctor D´Argance Villegas lamentó que la autoridad estatal vea a la asociación como un rival, y no reconozca el esfuerzo de un grupo de empresarios por dar alimentos a más de 150 mil personas en 21 municipios del estado, con recursos propios, sin financiamiento gubernamental, cuando pueden sumar esfuerzos para reducir la pobreza, destacando que aun así, impulsan granjas avícolas y piscícolas, con capacitación y educación, a fin de que los beneficiados puedan ser autónomos, impulsando su desarrollo social.

En tanto la impulsora de Vuelos de Pajaros A.C, Rosario Anaya visibilizó el problema de las mujeres internas en penales en el estado, y de las que salen libres, pues son abandonadas por sus familias, que las dejan como expósitas, obligándolas a reincidir en actos delictivos, lo que se evita brindándoles atención legal, médica y psicológica, además de darles educación básica, capacitación y empleo, a fin de que tengan elementos que les permitan constituir un proyecto de vida digno.

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Y de la Casa Hogar Misericordia Cristiana, el voluntario, Pedro Javier Camacho Salazar señaló atienden a 30 menores de edad y adolescentes, muchos de los cuales fueron víctimas de abusos, sin que se reciba apoyo económico del gobierno estatal, respaldados en benefactores particulares, donde dijo que la fundadora, Petra Ramírez Neri se encarga de atenderlos en sus posibilidades, señalando que buscan una vivienda, porque les piden el sitio que ocupan, así como más voluntarios.

Mientras que la especialista en niños de la calle y migrantes, Luz Olivia Ramos Ramírez señaló que San Luis Potosí, ya no sólo es zona de paso de migrantes centro y sudamericanos a Estados Unidos, sino que ahora vienen de Asia y de Africa, todos pasan condiciones precarias, a los que se les sirve, acompaña y consuela, invitando a compartir lo que se tiene, a fin de apoyarlos en la Casa del Migrante, para darle sentido a la vida, recibiendo la satisfacción personal de servir a los pobres.