Paréntesis

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Don Jacobo provocó diarreas y urticarias

Las declaraciones del empresario Jacobo Payan, calan hondo, remueven conciencias, producen celos, diarrea y urticaria en aquellos grupúsculos que han tratado de golpear, subestimar y reducir al Gallardismo a su máxima expresión.

Don Jacobo. Como muchos se expresan de él, no es ningún pendejo, por el contrario, es un hombre inteligente, un empresario exitoso, de arrastre y una figura de coyunturas, discreto y prudente

El hecho de que mencione que no iría por el PAN o por el PRI para algún cargo de elección popular, tiene justificación, razones y argumentos para sostenerlo y defenderlo.

Y es que con la carnicería que se está dando hacia el interior del PAN, habida cuenta de las indefiniciones del PRI, es natural que un hombre como Don Jacobo haya decidido por donde jugar.

A ver si el CEEPAC o el INE no lo sancionan, lo multan o le impiden algún registro por aquello de pronunciar nombres y aspiraciones para jugar y contender.

El solo hecho de reconocer al Alcalde Ricardo Gallardo Juárez, lo pone en la mira de Consejeros trasnochados, mamilas, defensores e impulsores de corrientes políticas de las que hoy ni su sombra queda.

La traición del PAN y el abandono del PRI, Jacobo Payan, la vivió en carne propia y de eso nadie lo duda. Un dato revelador, es ese que señala que Victoria Labastida solo alcanzó en 2012 un 10 % de la votación, aun así el aparato de estado la instaló en la presidencia municipal, sabiendo que haría un deprimente papel.

Ahora Jacobo sale al ruedo, y no solo ha dicho que el Alcalde, Ricardo Gallardo Juárez, es un hombre de trabajo que le dedica las 24 horas a su responsabilidad, sino que implícitamente lo reconoce como el jefe político de un proyecto prometedor, una apuesta a la que sin dudarlo se suma y le aporta de manera incondicional.

Desde luego que la postura de Don Jacobo desconcierta, inhibe y preocupa a varios de los que sienten tener la franquicia de la candidatura a algo. Su inclinación por el PRD no es, desde luego, una ocurrencia, fue algo meditado y consiente de sus actos y declaraciones.

Obvio que la postura de Jacobo a otros preocupa, pongamos por ejemplo, a la familia del gallero, es decir, a esos árabes y eternos promotores de ferias de pueblo y organizadores de jugadas clandestinas de albures o póker.

Son esos que hoy tienen empresas de comunicación televisiva que las han utilizado como instrumento de poder y de presión para hacer negocios en el ámbito de la construcción. Es cuestión de ver quien obtuvo los beneficios para la reconstrucción del Centro Histórico o de las obras del Río Santiago para saber quiénes son.