La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, lo definió como “el gran precursor de la gesta democrática contemporánea”
La presidenta Claudia Sheinbaum y figuras de la izquierda rindieron este jueves un homenaje a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, durante la Mañanera del Pueblo, tras su fallecimiento este miércoles 28 de octubre. En sus intervenciones, destacaron la participación del ingeniero en la lucha democrática, la defensa de la soberanía y su compromiso con la justicia social.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, lo definió como “el gran precursor de la gesta democrática contemporánea”. Recordó su formación como ingeniero civil por la UNAM y su trayectoria como senador y gobernador de Michoacán, responsabilidades que, sostuvo, le permitieron comprender los problemas del país y asumir la perseverancia como parte de la lucha política.
Rodríguez repasó la creación de la Corriente Democrática del PRI junto con Ifigenia Martínez (1925-2024) y Porfirio Muñoz Ledo (1933-2023), su ruptura con el partido oficial y su candidatura presidencial por el Frente Democrático Nacional en 1988. Subrayó que mantuvo la vía pacífica después del fraude electoral de ese año, y que la fundación del PRD en 1989 dio continuidad a la organización de las izquierdas.
También recordó su elección en 1997 como primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal por voto popular.
Los cambios posteriores que encabezaron el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, fueron posibles porque generaciones enteras abrieron espacios, resistieron y organizaron la esperanza”, expresó, al reconocer también a quienes sufrieron persecución o perdieron la vida durante esas luchas.
Unidad de la izquierda y recuerdos de solidaridad
Laura Itzel Castillo recordó la decisión de su padre, Heberto Castillo, de declinar su candidatura presidencial por el Partido Mexicano Socialista en favor de Cárdenas en 1988. Señaló que aquella alianza contribuyó a reunir a distintas corrientes y a convertir a la izquierda en una fuerza con posibilidades reales de triunfo. También evocó su participación como delegada en Coyoacán durante el gobierno capitalino de Cárdenas.
Desde el recuerdo personal, relató que Cárdenas y su esposa, Celeste Batel, recibieron a su familia en Michoacán cuando Heberto Castillo fue encarcelado en Lecumberri de 1969 a 1971 por persecución política durante el régimen autoritario del PRI, en el contexto de la estrategia de represión del presidente Gustavo Díaz Ordaz en contra de los líderes e intelectuales vinculados al movimiento estudiantil de 1968.
Su solidaridad no se quedaba solamente en palabras, se expresaba en los hechos, en la cercanía y en el compromiso con quienes lo rodeaban”, afirmó. Castillo expresó sus condolencias a los hijos del dirigente, Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, y destacó la congruencia entre su pensamiento y sus acciones.
Por su parte, Pablo Gómez subrayó la defensa que Cárdenas hizo de los derechos de los trabajadores del campo y la ciudad, las mujeres, los jóvenes y los pueblos indígenas. Lo describió como un dirigente que enfrentó el neoliberalismo y mantuvo sus compromisos pese a las campañas de desprestigio. “Cárdenas nunca traicionó”, afirmó.
El ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y ahora líder de la Reforma Electoral de Claudia Sheinbaum, sostuvo que la transición democrática fue lenta y cuestionó que las reformas electorales posteriores a 1988 no hubieran impedido la compra de votos y la alteración de resultados. Consideró que el ingeniero dejó un precedente en la defensa del sufragio como vía para impulsar reformas sociales y defender la soberanía.
Cuauhtémoc Cárdenas fue un gran líder popular, un demócrata consecuente, un patriota”, concluyó.
Con información de López-Dóriga Digital




