Los viajes ilustran…Aunque sean en elevador

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La iniciativa del alcalde electo, Enrique Galindo Ceballos, de armar un carrusel empresarial para visitar otras ciudades, no es mala, siempre hay algo que aprender. Es más, dicen que los viajes ilustran, aunque sean en el elevador. Sobre todo, si los afamados invitados no son solo damos de compañía.

Ciertamente la capital potosina reclama se implementen procesos de reingeniería para devolverle su condición de una ciudad digna de sus habitantes, pero ¿Qué acaso Galindo no sabe o no conoce los principales problemas que enfrentan sus habitantes?, ¿Qué en campaña no recibió de viva voz las demandas más sentidas de la población?

Seguramente Galindo Ceballos responderá que sí. Dirá que sus visitas a otras metrópolis del país y probablemente del extranjero, son para conocer y profundizar en procesos específicos para un ejercicio de primer mundo en el gobierno municipal; dotándolo de todos los instrumentos técnico-legales administrativos y científicos para transformar nuestra maltratada ciudad.

Si vamos al grano, ¿Qué necesitaría el nuevo presidente municipal para que desde el ámbito de su competencia los potosinos tengamos una mejor seguridad pública preventiva? En realidad, Enrique Galindo no debería sufrirla, porque tiene dominio del tema y bien podría poner en práctica la experiencia acumulada en años en diferentes corporaciones.

Sin embargo, el gran problema que el nuevo alcalde enfrentará es estructural. Galindo Ceballos sabe perfectamente que la Dirección de Seguridad Pública Municipal y la Dirección General de Tránsito son auténticas cuevas de ladrones. El talón de Aquiles de ambas instancias ha sido y es, la enorme corrupción que impera y que corroe a estas instituciones.

Seguramente el alcalde electo sabe que no tiene que hacer lobby o tours por otras ciudades para darse cuenta de que la policía municipal está infiltrada por malandros y que su nivel de honestidad, capacitación y profesionalización deja mucho que desear. Si Galindo no se decide a desterrar estos vicios de nada servirá tanto esfuerzo y el obtener más recursos para la seguridad pública.

El otro gran problema con el que el alcalde habrá de lidiar es las terribles y lamentables condiciones en que recibe la ciudad. Los servicios públicos municipales no están para presumir. En los últimos tres años la ciudad quedó a merced de políticos ambiciosos, de traficantes de influencias y de funcionarios corruptos que arribaron al Ayuntamiento solo con el fin de hacer negocios, menos para atender las necesidades del pueblo.

Galindo sabe que existen enormes deficiencias de infraestructura urbana, de movilidad, en alumbrado público, en el servicio de recolección de basura y en los espacios públicos. En sí, Galindo recibirá una ciudad maloliente, sucia, intransitable, oscura, insegura y sin agua. Él sabe que para resolverlo lo que necesita es mucho dinero, una buena administración y cero corrupción.

Enrique Galindo sabe que el problema de la falta de agua en la ciudad es grave y que INTERAPAS es una papa caliente. Está enterado que a este organismo desafortunadamente lo convirtieron en nido de delincuentes, en la caja chica de la presidencia municipal y en el espacio propicio para cumplir compromisos políticos. INTERAPAS Solo ha servido para introducir gente indeseable, asesores y aviadores con el consiguiente abultamiento de la nómina, menos para llevar agua a los miles de viviendas que la padecen.

Sin lugar a duda, a poco más de dos meses, el nuevo alcalde ha comenzado a sentir las presiones de innombrables que lo único que buscan es hacer negocio tanto en el Ayuntamiento como en el Organismo Operador del Agua Potable. Para eso se pintan solos presuntos empresarios panistas y priistas que por años han portado el estandarte de la falta de agua y otros servicios con el solo fin de satisfacer instintos que los privilegie y los enriquezca.

Qué bueno que Galindo se dé sus descolgadas a otras capitales, siempre hay algo que aprender. Ojalá que desde antes y durante el ejercicio de su gobierno, no se deje sorprender por políticos, partidos y algunos vivales que intentarán cubrir los principales espacios de la administración municipal.

Apostemos a que no se deje seducir por algunos de sus fieles acompañantes que igual buscan encontrar la rendija para hacer negocios. La Dirección de Infraestructura Urbana, Catastro Municipal, Obras Públicas, y las Direcciones de Ecología, Comercio, Parquímetros, y Protección Civil, entre otras, serán, bien perreadas por panistas, priistas, perredistas.

Esperemos que Galindo no quiera tampoco dar cobijo a cientos de huevones y oportunistas que se quedarán en la orfandad política después del 26 de septiembre y del 1º de Octubre, simplemente porque no cabrían y porque la nómina ya no da para más. Ya lo veremos.

Hasta pronto