Guardia Civil, la apuesta

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Fernando Díaz de León Cardona

El gobierno del estado, toda la policía y quizá un buen número de potosinos parecemos como que andamos con juguete nuevo con eso de que ya tenemos Guardia Civil que, según el gobernador del estado Ricardo Gallardo Cardona, servirá para prevenir, disminuir los delitos y enfrentar a la delincuencia.

El personal, el armamento presentado y el equipo motorizado que luce frente a palacio de gobierno despierta de alguna manera la esperanza de que “ahora sí” van con todo para reducir los hechos de criminalidad que desde hace años padece la entidad. Esperemos que las expectativas que tiene el pueblo potosino no se conviertan en falsas esperanzas. “Con esto, a ver si en esta”.

Siempre he creído, que cuando los gobernadores de los estados designan a militares de carrera para hacerse cargo de las policías, en cualquiera de sus ordenes de gobierno, es porque sencillamente le escurren al bulto, agachan la cabeza ante la federación y felizmente aceptan sus recomendaciones para que sea la milicia quien asuma el mando y no los mandatarios.

Creo que en nuestro pobre y maltratado estado no es el caso. Al menos el gobernador Gallardo ha mostrado un profundo interés en recomponer a las corporaciones policiacas, al grado que creo la Guardia Civil y ha exigido a los presidentes municipales que no se hagan pendejos y que le entre con su grano de arena en el combate a la delincuencia.

Quizá uno de los problemas más complejos que presenta toda corporación policiaca, es el grado de infiltración por el crimen organizado. El otro es el alto nivel de descomposición y corrupción que no resulta fácil desterrar por lo arraigado que están.

Este desde luego que tiene varias explicaciones, la primera es, que la delincuencia organizada a rebasado las capacidades humanas y materiales de las policías y la otra es, que los miserables salarios y prestaciones que tienen los agentes del orden los lleva a establecer oscuros compromisos con los malosos.

Lo cierto es, que, con la creación de la Guardia Civil, no esperemos resultados inmediatos, su estructuración, depuración y limpieza tardara tiempo y solo apostemos a que haya sido una buena decisión del gobernador del estado, porque si resulta más de mismo, pues simplemente valieron madres las buenas intenciones del mandatario.

La gente desde luego quiere ver acciones inmediatas. Quiere ver la presencia policiaca en todas las colonias de la ciudad y en los municipios. No desea que su automóvil le sea abierto, saqueado o hurtado. Aspira a dormir tranquila para que, con una vigilancia efectiva y coordinada con el municipio, las ratas no asalten en las calles o no se introduzcan a las casas o a los comercios para robar.

Esperemos que, con la nueva corporación, se reduzca esa percepción que existe en el sentido de que, si las ratas hacen de las suya, es porque tienen el permiso o el disimulo de las policías, siempre a cambio de algo por dejarlos trabajar la plaza. Eso todo mundo lo sabe y siempre ha sido así.

Como esta oportunidad para reducir los niveles delictivos, no tendrá otra el gobernador Gallardo. Evidentemente que puede y debe estar atento al desempeño de la Guardia Civil, de otra manera saldrá junto con pegado, – o bien, – será la misma gata, nomás que revolcada.

Hasta pronto