Gallardo y la 4T

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Durante el proceso electoral pasado, el candidato del PVEM-PT, Ricardo Gallardo Cardona, investido ya de gobernador electo, supo posicionarse y vender bien la idea de que representaba los principios de la Cuarta Transformación.

Una enorme cantidad de simpatizantes y fieles seguidores del presidente López Obrador, – mas no de MORENA, decidieron, junto con miles de potosinos convencidos de un cambio, salir a votar por el candidato de la coalición ´´Juntos Haremos Historia. ´´

Lo hicieron, porque la candidata, Mónica Rangel Martínez no constituía una alternativa, y porque a tiempo se dieron cuenta de los excesos y tropelías cometidas por la dirigencia nacional en la designación de sus candidatos.

En esa lógica de resultados, si Ricardo Gallardo está dispuesto, – como todo supone así será después de su encuentro con AMLO, el gobernador electo tendrá la monumental oportunidad de iniciar y poner en práctica en San Luis Potosí los postulados y principios de la Cuarta Transformación.

Si la precipitante central de su discurso fue señalar insistentemente el atraso y el enorme rezago social de nuestro estado, Gallardo tendrá motivos suficientes para desterrar los vicios y las viejas prácticas de la mala política que llevaron a San Luis Potosí a escenarios de retroceso, abandono y olvido.

Si Ricardo Gallardo se erige como el gran impulsor y el promotor de la Cuarta Transformación, lo primero que tendrá que hacer es mostrar señales claras de combatir la corrupción y la impunidad, los excesos y el tráfico de influencias que tanto daño han causado a nuestra entidad.

Sin que se conviertan en golpes mediáticos espectaculares, existen varios funcionarios y exfuncionarios que deberían pisar la cárcel o ser inhabilitados. No habría de hacerlo con ningún ánimo de venganza o por ajuste de cuentas.

Expedientes y elementos suficientes para procesar a varios, los hay. A San Luis Potosí no le caería nada mal una oficina encargada para recuperar lo robado.

En su ejercicio Gallardo no puede ni debe mostrarse débil ni ante la presión mediática ni mucho menos frente a organizaciones mercenarias o pseudo líderes sociales al servicio de intereses ampliamente conocidos. Aquel que traspase un centímetro los límites de la legalidad, el gobernador no debe dudar en aplicar el imperio de la ley.

Otra señal que el gobernador de la Cuarta Transformación deberá enviar, es la claridad y la transparencia con la que se habrán de ejecutarse las políticas públicas en materia de atención a los más necesitados, en general a los más pobres y a los grupos más vulnerables de la sociedad potosina.

Los primeros 100 días de gobierno son importantes, pero Gallardo Cardona, deberá priorizar con visión de Estado y, con profundo sentido social, la integración del Plan Estatal de Desarrollo, base de su programa gubernamental deberá tener congruencia plena con el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de la Cuarta Transformación.

Para Gallardo, desplegar un gobierno vertical, no le significará el rompimiento o el distanciamiento con los sectores productivos comprometidos con el cambio. Los líderes empresariales deberían estar tranquilos. Los inversionistas tienen derecho a invertir y ganar, pero también tendrán que solidarizarse con las prioridades estatales.

Con Gallardo Cardona una cosa es cierta, los cientos o miles de emprendedores jóvenes deberán tener un campo de oportunidades para instalarse y crecer, porque está convencido que son ellos quienes generan mayormente el empleo y el ingreso. A ellos, el gobernador tendrá que dar muestras de apertura, porque demostrado está que se la jugaron con él.

ENTRE PARENTESIS

Esta semana quedarán debidamente aclaradas y resueltas las controversias presentadas por el PAN-PRI-PRD-PCP en contra de José Ricardo Gallardo Cardona. Por los comentarios vertidos de actores centrales del reciente proceso electoral, las impugnaciones advierten inconsistencias y errores de integración en 22 raquíticos expedientes. No obstante, lo más que pudiera lograrse es imponer algunas sanciones de carácter administrativo a los partidos postulantes o en su caso declarar infundada la impugnación.

Pensar, proponer, argumentar, especular y apostar a la nulidad de las elecciones, simplemente es de gente bien mafufa.

Hasta pronto