Gallardo no se daría un tiro en el pie

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A varios, ahora les preocupa, no entienden o no se explican el porque el diputado federal José Ricardo Gallardo Cardona se registro como precandidato del PVEM a la gubernatura del estado. Algunos dicen que lo hizo como un acto desesperado, aunque los más aproximados, intuyen que lo hizo para generar condiciones favorables de una alianza con MORENA y otros partidos, ¡brujos!

Lo cierto es que El Pollo no solamente ha sido capaz de concretar jugadas magistrales en los círculos más altos de la política, sino que siempre les ha llevado dos o tres pasos por delante a sus oponentes. El que Ricardo Gallardo se hubiese registrado primero, antes que nadie de otro partido político, era evidente; extraño o incomprensible sería que no lo hiciera cuando cantado estaba desde hace más de un año, según nuestro amigo Julio Hernández.

Al final del día, esos juicios o elucubraciones a nadie deben sorprender. Ahora viene lo más difícil e interesante para todos aquellos que les justa jugar, barajar o enamorarse de las predicciones. Por lo pronto, con el registro de Gallardo, necesariamente se vienen las combinaciones y los reacomodos naturales que en todo proceso deben darse, antes, durante y después de una elección; a nadie debe extrañarnos, incluso aunque vaya solo, sin coaliciones o alianzas.

La realidad es que hay amarres perros que difícil será desatar. El que José Ricardo Gallardo haya sido un elemento y factor clave para que MORENA alcanzara la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, y con ello sacar adelante las iniciativas del presidente López Obrador, por supuesto que creó compromisos políticos que pronto se verán reflejados en los acuerdos.

Sobre tal amarre, hubo en la aldea voces como la del presbítero Juan Jesús Priego, que dijo que no votarían por MORENA o por el Verde por el hecho de que se juntaron para aprobar las Reformas Constitucionales propuestas por el presidente de la República. El padre Priego no es un simple curita, sino nada menos que el Vocero Oficial del Arzobispado que suele a menudo torcer su lógica o violar sin castigo alguno el onceavo mandamiento, pues pronto podrían brincarle de que no por el hecho de que existan dos o tres curas pederastas o ratones todos deberemos de dejar de ser católicos.

Por lo pronto, de acuerdo al método de encuesta previsto por MORENA para la selección de sus candidatos a gobernador, a diputados y alcaldes, la perspectiva de las alianzas con el PVEM, con el PT, con Encuentro Social y con otros partidos recién incorporados por disposición del INE, es real. En ese contexto, nadie duda que José Ricardo Gallardo podría estar en el paquete de las mediciones si así lo decide AMLO y el presidente de MORENA, Mario Delgado. ¿Quién podría objetarlo?, de no ser esos tinterillos que todo refutan o esos aventureros que buscan colocarse por obra y gracia del partido en el poder.

¿A poco hasta deberás creen que Gallardo se pegaría un tiro en el pie tratando de jugar solo? Para nada, no sean ingenuos. El Pollo ya hizo y está haciendo lo que en política se tiene que hacer: Trabajar, demostrar lealtad y compromiso político con quien gobierna este país. En muy poco tiempo el movimiento gallardista oxigenó al aliado de MORENA. Al PVEM le armó toda una estructura capaz de competir y atarles las manos a los mafiosos y mañosos del proceso.

Obviamente que Gallardo jugará en todas y podrá demostrar que se pueden lograr posiciones importantes, fundamentalmente la gubernatura y las diputaciones federales que son esenciales para la sobrevivencia de la Cuarta Transformación. Todos sabemos que, si MORENA no logra la mayoría en la Cámara, la 4T ya se chingó.

Nadie en MORENA tiene esas posibilidades. Gente brillante la tienen y ahí está Juan Ramiro Robledo Ruiz o el recién incorporado a la 4T Carlos Jiménez Macías, los cuales. – es cierto, primero tendrán que enfrentar, vencer y convencer a lo más rancio del conservadurismo, a los grupos políticos caciquiles y de presión que se mueven y apuestan a que no pasarán, y menos por el partido del presidente, que, aunque a veces hablan bien del él, cotidianamente le asesten la puñalada.

ENTRE SOMBRAS

En caída libre: Solito decidió irse al precipicio y ya lo logró. Xavier Nava, alucinó en jugar por MORENA, pero decidió ir a patearle al presidente de la República las puertas de Palacio Nacional. Luego se dejó querer y quiso participar con el PAN, pero encontró la férrea y legítima oposición de los verdaderos panistas. Ahora su única opción es revolcarse entre las cenizas del PRD para por lo menos lograr que en alianza local con el PAN, el Partido del Fundido Sol Azteca lo registre para la reelección en la alcaldía, no más.