DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
En el contexto político-electoral, hacía tiempo que el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona no se mostraba sensato, prudente e inteligente. En ocasiones sus declaraciones precipitadas o apresuradas, incurría en errores que le significaron cierto costo político. El veto anunciado ayer a la etiquetada Ley Gobernadora, lo hizo bien y a tiempo. Hizo lo políticamente correcto.
Con gran anticipación señalamos que el PVEM tiene las y los gallos suficientes para competir en el 2027. Tiene estructura y una importante base social que sustentan las teorías. En todo caso, quien habrá de cargar con las pulgas es el Congreso del Estado, el Consejo Estatal Electoral CEEPAC que propuso la Ley, y los municipios que se precipitaron en aprobarla.
Evidentemente que tras la postura del mandatario estatal, habrá hipótesis y especulaciones muchas. En primer término la que proviene del centro que vaticinaba un revés en la Suprema Corte de Justicia de la Nación por la inconstitucionalidad de la Ley y, en segundo, por la embestida que ya estaba en medios y redes sobre él y su señora esposa.
Con la decisión tomada por el gobernador del estado, muchas voces dejarán de abanderar lo que pudo haber sido un triunfo legal para ellos. Ni sus adversarios o malquerientes podrán decir ahora que se impuso una nueva Ley para concretar un proyecto transexenal o instituir un cacicazgo en el estado. A muchos se les acabó el parque.
En realidad no había necesidad de meter con calzador una Ley en la que solamente las mujeres podían participar en la elección del 2027. De hecho, ya antes lograron candidaturas al gobierno del estado. Es cuestión de sus respectivos partidos o coaliciones no se muestren ingratas con ellas en unos meses.
Recordemos que en 1994 compitió Conchita Calvillo; en 2015, Sonia Mendoza Díaz rasguñó la gubernatura para el PAN y, en 2021, contendieron Adrianita Marvelly Costanzo por el MC y la doctora Mónica Rangel por MORENA. Obvio que tras el Veto hecho por El Pollo, surgen o se afianzan y renacen esperanzas para algunos varones que se sintieron desplazados.
Por lo que se refiere a la Ley Anti-Nepotismo, ese es otro cantar. La Senadora Ruth González Silva no está legalmente impedida para participar, en tanto que, esta disposición tiene vigencia hasta el 2030. Si MORENA tuvo un acuerdo nacional para que la iniciativa de la presidenta de la República surta efectos a partir del 2027, ese es otro análisis y la posible alianza MORENA-PVEM será otro tema.
Que hizo bien Gallardo en vetar la Ley, claro que estuvo de lujo. Hubiese sido más alto el costo político que los beneficios. Obviamente que el gobernador y su equipo le tantearon bien el caldo a los camotes y, por supuesto que hoy por hoy no se trata de enaltecer virtudes, simplemente se hizo lo políticamente correcto, así de sencillo.
Con el Veto ya definido, seguramente muchos alfiles y peones del PVEM sentirán que les toca la oportunidad de ser. Yo solo les diría que no se hagan ilusiones. El Pollo es toda una chucha cuerera y sabe cuántas y con qué canicas juega. El verdadero problema a superar será su relación con MORENA, con su presidenta y con la mandataria nacional, ese es el principal reto y desafío.
Si lo logra, que bueno, y si no, tampoco descartemos a otros actores políticos que saben que el Veto del gobernador les cayó como anillo al dedo para una elección que inevitablemente se iría a tercios, al tiempo. En el PAN ya algunas y algunos están más que puestos. Lo mismo sucede en MORENA. En lo que se refiere al PRI, PANAL y MC, saben que serán coaligados y fieles de la balanza.
Hasta pronto.





