Es transformación, no revolución. Y del odio…

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Por: AMADOR RODRIGUEZ

Corrieron en estampida, como ardidos por un chile toreado clavado en salva sea la parte. Abandonaron el nido. ¡No a la doctora! -¡Maten la culata!…

Vamos al meollo del asunto. Sin lugar a dudas existe entre los fanatizados morenistas una evidente confusión. Una significación tiene la “Transformación” y otra la Revolución. No son lo mismo. Los conceptos tienen significativas diferencias. Entre los llamados duros del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) es visible su rechazo categórico a todo lo que no provenga del instante iniciático de la “lucha”. Los que han llegado después del Big Bang que formó el universo obradorista, merecen el fuego eterno, la condena, la denuncia estridente. Primero muertos que abrir las puertas celestiales de su nueva religión a los herejes, a los fariseos.

-!Al Gólgota! Claman enardecidos. ¡Viva la 4T! ¡Hasta la victoria siempre! A las oportunistas, a las que no memorizan el estribillo y que no saben como piensa AMLO; ¡Fúchila!

 

Una transformación -la Tercera, la Cuarta y la Quinta, la que quieran, siempre que hablemos de transformación- es un proceso gradual, que camina por etapas y es viable desde el poder. Se arriba de forma democrática. Por la vía del voto. No por la vía armada, como sería en términos revolucionarios. Ni inspirados en la lucha de clases (Proletariado contra la burguesía). Fifís y chairos no están divididos porque unos detenten la propiedad de los medios de producción, y los otros sean asalariados, El discurso descansa en que ahora “los pobres primero”. Y claro que eso encabrona a los machuchones y su claque.

Acabar con “mafia del poder”, no es acabar con todos los capitalistas. Combatir con firmeza la corrupción no es ir por el camino que conduce  a la dictadura del proletariado. Los países nórdicos, Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia, tienen el el planeta los índices más bajos de corrupción, sin ser socialistas, en la acepción que entienden los de la ultraderecha, verbigracia, los lunáticos de FRENA y su gurú, Gilberto Lozano. Siempre acuden al sobado rollo de Venezuela.

Estos países del norte de Europa, y que son excepcionales. ya que mantienen el estado de bienestar, sin verse aún afectados por la última versión del capitalismo a ultranza, conocido como neoliberalismo. De tal suerte  que alto nivel de vida, sus  fuertes democracias, junto a una muy baja desigualdad social lo hacen desde del capitalismo y la propiedad privada, pero con altas tasas impositivas -sin sufrir las altas cifras de evasión fiscal, como en el resto del continente-  para una mejor distribución de la riqueza en las que el Estado tiene una presencia preponderante. El mercado no ha engullido al Estado. Acá sí, esa es la tragedia. La herencia maldita.

 

Ofrecer acabar con la corrupción y atacar a la “mafia del poder” es -conforme a derecho- llevarlos a juicio. no al paredón. Ofrecer al pueblo, también, honestidad en el manejo del dinero público, es plausible, si se cumple. Revertir, en lo posible, las privatizaciones que lesionan severamente el patrimonio nacional, también. Los tecnócratas se hicieron inmensamente ricos, llevaron sus tesoros a paraísos fiscales. (Andorra, Panamá, Islas Caimán, y otros muchos lugares en el mundo donde se lava el dinero producto de la corrupción, la evasión fiscal, y muchas actividades criminales). La cuatroté en plena crisis, la recesión económica y la pandémica, -hay que repetirlo- son globales, la crisis de sobreproducción del capitalismo -que además son cíclicas, que se repiten en un círculo interminable, dado que le es inherente, ha enfrentado el temblor sin acudir al endeudamiento -como era recurrente, casi inevitable en el “viejo régimen”- ni ha rescatado a los empresarios acostumbrados a que sus pérdidas las pagara el gobierno con los impuestos de todos ni ha subido dichos impuestos. Los indicadores llamados macroeconómicos; la inflación, el déficit en el presupuesto, la cotización del peso, pago de la deuda, niveles de inversión, se han mantenido en los parámetros que nadie esperaba,  difíciles de obtener en  condiciones extraordinarias. La 4T en el gobierno -leal a su oferta política- avanza, camina. Se sostiene. Aunque los “cochuperos” escriban otra cosa. Aunque a ellos se sumen los que desde el interior del partido en el poder rebuznan: “La 4T se derrumba”, y todo por las disputadas candidaturas. ¡MORENA traiciona al pueblo! ¿Cuál pueblo? ¡Cuéntense bien, muy apenas llenan una combi!, gritó uno de la plebe en gayola.

 

Jesús Martínez Rentería, conocido popularmente como “Palillo”, satírico nos recordaría: A estos;  “ningún chile les embona”. Y más del estilo “Palillo”: La ambición es cabrona…

 

Era un clamor popular detener a Alí Babá y sus socios (40 ladrones son muy pocos, ¿Serán cientos? ¿Miles? Eran una multitud -si pudiéramos meterlos en Robben Island, la siniestra isla en Sudáfrica, donde por años estuvo preso Nelson Mandela, allí apenas cabrían-). Todos rapaces y cínicos. Robaron lo que era del pueblo. Lo mismo del PRI que del PAN, son iguales. Precisión necesaria: no todo militante de esos partidos participaron de la orgía del saqueo. A los modestos simpatizantes de a pie no les tocó ni propina, les quedó el salivazo de sus corruptos dirigentes. Sería injusto y faltar a la verdad, sostener que todos los militantes-simpatizantes, así como la enorme burocracia, en sus niveles medios y bajos,  fueron cómplices de la robadera. Las élites -políticas y una parte, no todos, de los empresarios- se se coludieron con los gobiernos para volverse inmensamente ricos. La “mafia del poder”. Los machuchones.

 

Pero ¿para qué el rollo y las disquisiciones? Directo, al grano. Pues nada más para intentar esclarecer qué hay una gran confusión entre los “duros” de Morena. Ya parece que se van a la sierra con fusiles en mano a luchar a muerte por la pureza ideológica y política. Ven, horrorizados, que se derrumba el nuevo régimen. Hay que salvarlo al precio que sea. Bájenle, que sea menos, dirán los ecuánimes, y los que desde gayola presencian el espectáculo  ridículo del “feroz tribuno” y sus acólitos y demás cofradías. En esta cruzada contra la herejía van otros y otras (Para quedar bien con la fastidiosa corrección política, ¡que güeva!), no son muchos, pero ¡ah que ruido hacen!. Chalecos guindas con cananas cruzadas al pecho. ¡Viva la revolufia! ¡Maten a la culata! (La del cuento de Amozoc)

 

Con sus carabinas 30-30 al hombro se fueron a buscar LA VERDAD. Y la verdad estaba cerca: al otro lado del puente. Sin mezquindad el Guinda y el Verde se fundieron en un abrazo, como el de Acatempan. Realistas e insurgentes, luego del abrazo (Fingido, más a güevo que de ganas… murmuran), cogidos de las manos dispuestos a luchar por la justicia. El que iba al frente, “el feroz tribuno”, -públicamente  recibió el perdón del candidato al que repetidamente había injuriado en sus frecuentes arrebatos verbales-  arengaba: “Síganme los buenos”. Mario Delgado traidor; “no contabas con mi astucia”. A la indignada que gimoteaba por la traición a los principios -inalterables e inamovibles- cuatroteanos; ¡Oh! y ahora, ¿quién podrá defenderme? ¡YO! -Le dijo el chapulín…(Guinda, claro está, no colorado); Sabiéndose salvada del mal corrió presurosa a la foto, a las selfies. “Estamos haciendo historia”. Nada de confundir con historieta o cómic. No, es en serio. No son caricaturas humorísticas. Es la historia que irá a los libros del futuro y en ella se quieren ver como paladines de la honestidad, titanes de la congruencia, incorruptibles,  se ven así mismos, como “Defensores de la Patria”. Desde el otro lado del puente se ven de pacotilla, pero en fin… Son, creen con firmeza, que a ellos no los tientan los vicios terrenales. Jamás perderán el rumbo que el Santo Patrono les ha marcado per saecula saeculorum

 

“Que no quepa la menor duda de que responderemos a la injuria” (Chapulín dixit). He cobrado venganza por la injuria: Atte. El infame.

 

Un dicho… y bien dicho: DEL ODIO AL AMOR SOLO HAY UN PASO. Qué tanto es tantito… Colofón del genial y recordado tepiteño, Armando Ramírez. (Tanto pinche rollo solo para joder…)