Emiliano Zapata un caudillo natural que se rebeló contra un gobierno injusto y opresor

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Por: Toño Martinez

Emiliano Zapata Salazar no fue un héroe artificial ni una leyenda fantasiosa inspirada en el ideal de un país justo, con equilibrio social y respetuoso de la igualdad y los derechos.

Aquel arriero, caporal y domador de caballos que naciera en Anenecuilco, Morelos el 8 de Agosto de 1879, cuando Porfirio Díaz cumplía apenas 3 de los 30 años que permaneció como Presidente de México e instauró un sistema terriblemente desigual en lo social basado en la explotación y despojos de millones de indígenas y campesinos para sostener a un puñado de privilegiados que se creían de sangre azul obsesionados por regímenes de y estilos de vida europeos.

Emiliano Zapata tuvo tan clara desde su infancia la desgarradora realidad de ese dónde una casta » divina» respaldada por un gobierno extraviado de identidad y lleno de soberbia, enque cuando tenía 9 años al presenciar el despojo, uno más, de sus tierras a campesinos humildes por parte de hacendados, pregunto a su padre Gabriel Salazar «¿Por qué hacen eso?» Y este le contesto con la cabeza baja que nada se podía hacer, el pequeño pronunció una frase lapidaria «¿No se puede? Pues cuando sea mayor haré que se las devuelvan».

En 1911 Emiliano Zapata encabeza la primera rebelión por los derechos de los pobres para restituirles sus tierras arrebatadas por los dueños del poder, y más tarde iniciaría una rebelión en su estado contra la f es desigualdad y abusos;

posteriormente se une Francisco Villa que el norte del País luchaba por causas similares y dan origen a la Revolución Mexicana porque ya era imposible soportar la tiranía del porfiriato.

Para Emiliano Zapata su pensamiento fue siempre claro y sin titubeos, luchar, por demandas agrarias, libertad, igualdad, democracia social, respeto a las comunidades indígenas, a la propiedad comunal e impulso el reparto de tierras es decir regresarlas a sus legítimos dueños lo que ancestralmente les pertenecía.

» La tierra es de quien la trabaja», decía, en alusión a qué los hacendados esclavizaban a los dueños originales para obligarlos a producir y obtener fabulosas ganancias a costa del sacrificio y muerte del campesino. Fue ese mismo Emiliano a quien llamaron Caudillo del Sur, quién no quiso sentarse en la silla presidencial cuando entro con Villa a la capital del país al triunfo del movimiento armado, porque dijo » Esa silla esta embrujada y cualquier persona buena que se siente ella se vuelve mala»

Cómo siempre ocurre con los libertadores, Emiliano Zapata estaba sentenciado; fue víctima de una emboscada que le tendió el general del ejército carranzista Jesús Guajardo, en la Hacienda de Chinameca del mismo estado, al ofrecerle que se uniría con sus tropas a la causa revolucionaria y se verían en ese lugar para acordar el pacto.

Todo fue una trampa porque el Emiliano del eslogan «Tierra y Libertad» y que pregonaba «Es mejor morir de pie que vivir toda una vida de rodillas» fue cobardemente asesinado junto con su escolta por francotiradores militares que el oficial Guajardo había instalado en las almenas de la hacienda.

A partir de ahí Emiliano Zapata Salazar se convirtió en el héroe agrario y el personaje más representativo de la Revolución Mexicana, tanto que en 1931 fue nombrado Héroe Nacional y emblema del agrarismo universal.
En su pensamiento se inspiran movimientos de demandas sociales, entre otros el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994.

A Emiliano Zapata se le reconoce como el promotor de una profunda transformación social para cambiar las condiciones de abandono y desamparo de los más humildes; por eso este domingo 10 de abril organizaciones agrarias como el Movimiento Huasteco Democrático y La Central Independiente de Obreros Agricolas y Campesinos, como cada año acudirán en Ciudad Valles – como.cada año al pie del enorme monumento construido en memoria de Zapata Salazar a pasar lista de presentes y refrendar que su historia no ha muerto, que sus ideales permanecen vivos y que bajo su filosofía de igualdad y libertad
sostienen y sostendrán como muchas otras organizaciones del país un permanente reclamo para que esas reformas que llevaron a la muerte a Zapata se cumplan, y que no se repitan gobiernos déspotas, mentirosos de falsos mesías y llenos de traumas ideológicos como sucede en al actualidad.

La memoria de Emiliano Zapata Salazar será exaltada en ciudades y hasta lss remotas comunidades de las sierras.

El grito de «¡Zapata vive, la lucha sigue y sigue!» seguirá resonando en la acción de los genuinos luchadores sociales por un país justo.