La vicecoordinadora del PAN, Noemí Luna, aseguró que “las víctimas no necesitan leyes robustas, necesitan instituciones valientes”
Con una crítica por impulsar una reforma que reduce las penas en materia sexual, la diputada del Partido del Trabajo (PT), Lilia Aguilar subió a la tribuna donde recordó el caso de “Aldo Soto Ruiz, un violentador que abusó a su hija de cinco años, ¡cinco años!, el año antepasado. Y que los jueces Carlos Jiménez y Leticia Damián, sin ningún sentido común, lo dejaron libre”.
“¿Saben cuál era el argumento? Que la niña se había mostrado tranquila. Una niña de cinco años que su padre la abusó. Por Dios. Y el consentimiento puede ser también una trampa para los niños y las niñas”, subrayó.
Por ello, la diputada del PT exigió “que no se bajen las penas, el agravante no es suficiente. Para que ustedes me entiendan, con esta reforma ese hombre que violentó a su niña hace un año y medio estaría penando siete años en prisión. Siete años por hacerle, cambiarle la vida a una niña”.
La demanda de la petista Aguilar contrastó con el entusiasmo del diputado presidente de la Comisión de Justicia, Julio César Moreno, quien consideró que “esta reforma corrige esta injusticia histórica; el Código Penal Federal deja de exigir heroísmos imposibles a las víctimas y centra su mirada donde debe estar, en la conducta del agresor”.
“La ley deja atrás ambigüedades, establece que el abuso sexual comprende cualquier acto sexual realizado sin consentimiento: tocamientos, caricias, toces corporales, exhibiciones o representaciones sexuales explícitas”, abundó.
El diputado de Morena consideró que “la conducta se define con precisión para evitar vacíos legales que históricamente han favorecido la impunidad”.
“Esta reforma al artículo 260 del Código Penal Federal representa un cambio profundo, necesario y urgente”, aseguró.
Moreno garantizó que “la reforma amplía la definición de abuso sexual, que ahora se perseguirá de oficio y reconoce que los tocamientos, caricias, toques corporales, exhibiciones o representaciones sexuales explícitas, son un delito”.
La morenista, Julieta Kristal Vences respaldó la minuta enviada por el Senado con un reconocimiento “al compromiso y el esfuerzo que siempre ha puesto nuestra presidenta de la República, la doctora Claudia Sheinbaum”.
Desde su curul, el diputado del Partido Acción Nacional (PAN) Federico Döring dijo que “la oradora ha hecho uso de la palabra con base en el 104 del Reglamento”.
“Está obligada a fundamentar de manera institucional el dictamen, no a hacer una apología partidista”, con lo destacó que la morenista subió a tribuna como presidenta de una comisión y no, con la camiseta guinda.
La diputada Vences aseguró que “quede claro que aquel que lo haga lo paga. Nunca más la impunidad. Nunca más de voltear la cara hacia otro lado”.
“Nunca más de decirnos: calladita te ves más bonita, porque los trapos sucios se lavan en casa. Ya no. Se acabó el silencio de nuestras mujeres, niñas y adolescentes”, enfatizó.
Aunque en el recinto legislativo de San Lázaro siempre hay una votación, por lo que la diputada de Movimiento Ciudadano (MC), Anayeli Muñoz se regresó a aquel 25 de marzo del año pasado, donde “esta Cámara le falló a las mujeres de México”.
“Gracias a la mayoría de Morena en esta Cámara, al Verde y a sus aliados de ocasión, el PRI, se les dijo a las víctimas de violencia sexual que cuando el agresor tiene fuero, lo que ellas digan no importa”, remarcó.
La emecista se siguió: Se les dijo a las mujeres de México el 25 de marzo que, aunque denuncies, la justicia no llega para todas. No vamos a olvidar el caso de Cuauhtémoc Blanco en esta Cámara, como no lo hacen las mujeres mexicanas”.
“El tema se visibilizó cuando la presidenta, Claudia Sheinbaum fue víctima de un tocamiento sin su consentimiento, porque nadie está a salvo, ninguna mujer, ninguna persona, nadie está a salvo”, recordó.
Xitlalic Ceja, diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) consideró que “hoy que tenemos a una mujer presidenta, tendríamos que partir de los hechos y no simplemente de un maquillaje para cubrir y encubrir esta ley”.
“Por cada 10 pesos del Presupuesto, solo le destinaron 60 centavos para poder atender los temas de las mujeres”, comentó.
Su compañera de bancada Ariana del Rocío Rejón la secundó cuando reconoció que “sí es un paso. Pero esto no basta, no podemos seguir romantizando lo que por ley debe ser un derecho. No podemos seguir romantizando cuando no se asigna presupuesto”.
La morenista, María Luisa Mendoza admitió que “la ley no es perfecta, por supuesto, se irá construyendo y será perfectible”.
“En cuanto a las sanciones se fija una pena inicial de tres a siete años de prisión, además de multas contemplando y reforzando un esquema de 12 agravantes que permitan ajustar la sanción conforme a las particularidades de cada caso”, explicó.
“Es decir, no solamente la sanción se habrá de generar en el centro de los tres a siete años, sino con las agravantes tendrán que ir aumentando”, detalló.
La vicecoordinadora del PAN, Noemí Luna aclaró que “la ley por sí sola no sana el dolor. Las víctimas no necesitan discursos impecables. Las víctimas no necesitan leyes robustas. Necesitan instituciones valientes. Necesitan saber que si se denuncia no estarán solas y que, si se señala a un agresor, no se toparán con un muro de complicidades, como ya ha sucedido”.
“Por eso la invitación también es que, una vez que la ley sea una realidad, se ejecute sin distinción de quién es el violentador”, demandó.
La minuta enviada por el Senado fue aprobada con 431 votos en pro, cero en contra y cero abstenciones, por lo que la diputada presidenta Kenia López confirmó que fue aprobado en lo general y particular el proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 260 y 266 Bis del Código Penal Federal, en materia de abuso sexual y fue turnado el ejecutivo federal.
Con información de Latin Us




