ENTRE MENOS BURROS MAS OLOTES

spot_imgspot_img

DE FONDO

Fernando Díaz de León Cardona

Refiere el dicho popular que “entre menos burros más olotes” y es cierto. Ahora resulta que los diputados Luis Fernando Gámez Macías, presidente de la Mesa Directiva del Congreso y Héctor Serrano Cortés, se sienten agraviados por los comentarios hechos por el Alcalde Enrique Galindo Ceballos. No cabe duda, “se pusieron bastantito dignos”.

Desafortunadamente la actitud de los legisladores no para ahí. Lo más probable es que su “actitud de indignidad” se traslade a las decisiones que habrá de tomar el Congreso del Estado en materia de acuerdos y cuentas públicas correspondientes al año que entra, aunque digan que no. Por lo pronto, los diputados Verdes ya dijeron que no pueden extenderle la mano al presidente municipal o que la agenda entre la alcaldía y los legisladores cambia.

Y todo porque el juguete mayor de la charrería falló, es decir, el caballo y porque el alcalde observó que la calificación fue mínima para el primer concursante del estado. No cabe duda que lo único que exhiben estos diputados, ya lo habíamos dicho antes, es su pobreza y miseria intelectual. Lamentablemente quien paga el pato es el pueblo, nadie más, y todo porque se dicen o se sienten ofendidos porque les hablan de frente y con la verdad.

Obvio que los diputados Verdes no están acostumbrados a que alguien se rebele. Ellos siguen el camino y las instrucciones que el verdadero poder dicta. No saben o no conocen de divergencias o de cómo se hace la política en la aldea. A ellos, a los señores diputados, no les conmueve ni les preocupa que un día sí y otro también se dañen las obras de la alcaldía, incluso que se destruya la infraestructura por manos oscuras.

En verdad qué lamentable y desafortunado que los señores diputados asuman ese papel, no les queda esa piel delgada. O tal vez piensen que

la gente es tonta y que pueden hacer los se les pegue en gana; como ese de hacer leyes sobre las rodillas o con los pies y aumentarse el sueldo a su antojo. Si con poquito se pusieron dignos, ya nos imaginamos el día que la gente les dé el portazo en su nariz cuando vuelvan a pedir el voto.

Todo mundo sabe que las cosas no son así. Los diputados no pueden asumir conductas de niños malcriados y berrinchudos. Los primeros agravios han salido justamente del Congreso del Estado y de las entrañas mismas de los círculos del poder en contra del presidente municipal, y todo porque en realidad tienen temor a su crecimiento político y nivel de competitividad. Con todo y por todo le enderezan acusaciones o le mandan a sus mastines para joderlo.

En verdad yo no sé de qué se preocupan. Si el PVEM dice que solo puede ganar, es algo que nadie lo pone en duda. Ni la Senadora Ruth González Silva y ni el Diputado Federal Ricardo Gallardo Juárez están impedidos legalmente para competir por la gubernatura en el 2027. Si a ello se suma que el propio gobernador dejará pronto el cargo para competir por algún cargo de elección popular para fortalecer las campañas, razón de más para no entrar o enredarse en juegos infantiles.

Si en verdad Héctor Serrano desea se suscriba un Pacto de Civilidad entre las distintas fuerzas políticas coexistentes, es el momento de hacerlo. Dejar pasar las cosas o sumarse a la postura del presidente de la Mesa Directiva, sería solo demagogia y ganas de continuar asumiendo un papel protagónico innecesario o irrelevante en el Poder Legislativo.

En fin, ellos tienen la palabra. Todos los actores políticos deben por prudencia y sensibilidad política no echarle más leña a la hoguera. El pueblo está cansado de tanta pugna y espectáculo político barato. En sus manos está dar una demostración de entereza y madurez. La política sucia, solo conduce a resultados sucios. Eso todos lo sabemos y como dice el refrán, si no se ponen las pilas, pues “entre mas olotes menos burros.

Hasta pronto

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

ultimas noticias

Noticias Relacionadas