CAMINANTEToño Martínez
Cambien todo, surtan la farmacia al cien, pongan colchones y sábanas nuevas y las sillas que estén desvencijadas quitarlas; ah! y que el personal de todas las áreas luzca uniforme nuevo o lavado con Vel Rosita …viene la presidenta.
Fíjense bien que a los quirófanos, equipos técnicos, aparatos, fijos y moviles, camillas les saquen brillo. Esa parece haber sido el mensaje, palabras más palabras menos de Alejandro Svadch Pérez, director general del IMSS Bienestar para aparentar que todo esté orden durante la visita que está haciendo la presidenta Claudia Sheinbaum a clínicas, hospitales y centros de salud que tiene ese modelo en 24 estados del pais, y que en las mañaneras repita que todo funciona a las mil maravillas y las protestas, reclamos y críticas en contra son puros chismes y tretas de los conservadores.
Esa parodia me recuerda que alla por los años 70’s y 80’s cuando un gobernador visitaba algun municipio para poner la primera piedra de alguna obra o inaugurar una cuadra de pavimentación el Ayuntamiento respectivo reparaba las calles por donde iba a pasar, el alumbrado público, limpiaban y hasta maceteros ponían; contrataba trios de huapangueros,, música de banda y colocaba mantas a lo ancho de la calle con frases como ¡Bienvenido señor Gobernador, ésta es su casa!.
Al final todo seguía igual, o peor porque el municipio gastaba cien veces más de lo que recibiría.
Con la gira de Sheinbaum por los IMSS Bienestar ocurre algo similar porque ni el personal de las instituciones ni los derechohabientes creen que las cosas mejoraran y todo quede en un montaje.



