FUERA SIMULACIONES Y MENTIRAS

spot_imgspot_img

DE FONDO

Fernando Díaz de León Cardona

En inmejorable coyuntura se encuentra el sector salud en su legítimo reclamo por lograr mejoras salariales y prestaciones. No obstante, el personal prestador de los servicios médicos, tiene frente a sí la enorme oportunidad de reconciliarse con los derechohabientes y patrones que igual reclaman con justicia y razón el mejoramiento en el servicio.

Si el personal sindicalizado afiliado al SNTIMSS circunscribe su lucha a demandar solamente un aumento a sueldos y prestaciones, encontrarán la resistencia y el repudio de la población en general con derecho al servicio que brinda el IMSS Bienestar. Tiene que ser un paquete integral.

En caso contrario, persistirán las carencias que les impiden realizar su trabajo como Dios manda. Todos sabemos que no solamente es la falta de medicamentos o insumos de lo que se carece para la atención de los pacientes, sino que se encuentran en un sistema colapsado por la insolencia, la simulación y la corrupción de sus directivos.

A cuantos pacientes no les ha ocurrido que llegan a solicitar una cita médica con el servicio general y no encuentran lugar. O bien, para vida de lograrlo el paciente tiene que hacer fila desde altas horas de la madrugada para alcanzar la atención.

De que existe una sobresaturación eso es evidente, pero también seamos honestos, les faltan consultorios, médicos, enfermeras y otros prestadores de servicios como suele suceder en rayos X o en el laboratorio. Si se trata de alguna biopsia, tendrá que esperar porque la envían fuera debido a que aquí no existe quien la realice.

Para una cirugía, sin bien le va, tendrá que esperar varios meses porque en ocasiones o no hay quirófano disponible o porque sencillamente no hay especialista o quien tome una tomografía. Existen casos en que el paciente tiene que hacerse por fuera y con costo propio algún estudio o

rentar algún equipo porque el IMSS Bienestar no lo tiene, y ya no digamos algún medicamento.

Yo no sé si estamos peor o mejor que Dinamarca, no conozco, de lo que si estoy convencido es que falta instrumental, medicinas, insumos, equipo y médicos generales y especialistas. Muchos, ante las carencias por las que atraviesa el IMSS, buscan mejor incorporarse al sector privado. Ahí ganan bien y el trato al paciente, obvio, es diferente.

De que su lecha por mejores ingresos es legítima, eso nadie lo duda, pero los médicos y todo el personal sindicalizado no deben perder de vista que se encuentran ante una gran oportunidad de reivindicarse con los derechohabientes. La relación médico-enfermera-paciente debe mejorar, tanto como el trato que otorga el personal administrativo.

Intimidarlos por su lucha, es la peor salida política. Si bien es cierto que el IMSS Bienestar depende de la federación, el estado no puede ser omiso ante el colapso del sistema en general. El estado debe y está obligado a gestionar y a coordinar acciones no salir con mejoralitos o con actos y declaraciones de intimidación con la presencia de la guardia civil.

Hoy por hoy, al personal del IMSS que fueron nuestros héroes en la pandemia, no se le puede tratar con desdén. Ni en el gobierno federal ni en el estatal y mucho menos por sus directores nacional y estatal Zoe Robledo y Daniel Acosta porque no cabe la simulación o la mentira.

Ya es tiempo de resolver las cosas y dejar de engañar a patrones y derechohabientes. Tengan por favor tantita decencia. Si hay mesas de negociación o ya se instalaron para llegar a acuerdos, que bueno. Lo que no se vale es que suelten a sus mastines para intimidar a médicos y enfermeras en una lucha que debe ser amplia y legítima por el bien de todos.

HASTA PRONTO

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

ultimas noticias

Noticias Relacionadas