La CNC denuncia desapariciones y cobro de piso a productores, y pacta certificar tierras libres de violencia junto a inversionistas estadounidenses
EFE.- La Confederación Nacional Campesina (CNC) busca consolidar su presencia en Estados Unidos y organizar allí a jornaleros mexicanos, en medio de reclamos por abandono institucional y alertas de sus dirigentes sobre actos de violencia, extorsiones y desapariciones vinculadas al campo.
La estrategia quedó ligada a la firma de un memorando de entendimiento entre la CNC y la American Society of Mexico (AmSoc), que plantea conectar a productores mexicanos con financiamiento, tecnología y mercados estadounidenses, además de construir cadenas agrícolas verificables y con mayor trazabilidad.
Jaime Almonte, secretario ejecutivo del Consejo Económico y de Desarrollo Rural Nacional de la CNC, afirmó que el acuerdo contempla apoyar a la organización para constituirse en Estados Unidos y organizar a trabajadores agrícolas con condiciones laborales dignas.
El dirigente sostuvo que esa expansión responde también al deterioro que, a juicio de la CNC, enfrenta el campo.
También, acusó a las dos últimas administraciones del gobierno de debilitar instrumentos de financiamiento, asistencia técnica y comercialización, y pidió mecanismos eficaces de denuncia para productores mexicanos que han sido víctimas de desaparición al intentar vender sus tierras.
“Este programa que autorizó el Congreso con mucho trabajo durante años va a activar instrumentos financieros de organismos multilaterales, fundaciones y organismos privados, entre otros, sin esperar nada del gobierno mexicano en turno”, agregó.
La presidenta de la CNC, Leticia Barrera, defendió que el convenio debe traducirse en resultados.
“Esto puede quedar solamente en buenas intenciones en esta firma, pero todos tenemos que hacer que pasen cosas buenas para el bien de los que representamos”, sentenció.
El programa 2026-2037 fija entre sus metas generar 200 mil empleos agrícolas legales por año en Estados Unidos, establecer contratos directos productor-comprador sobre un millón de hectáreas y elevar hasta el 70% la proporción del precio de las cosechas que recibiría el productor.
Larry Rubin, presidente de la American Society (AmSoc) of Mexico, dijo que el diagnóstico conjunto identificó necesidades de financiamiento, infraestructura, tecnificación, comercialización y seguridad, y planteó certificar tierras y unidades productivas libres de interferencias delictivas.
“No podemos permitir que quienes trabajan honestamente sean desplazados, amenazados o sometidos a intereses delictivos. El productor debe tener la seguridad de que podrá sembrar, cosechar, transportar y vender sin amenazas ni extorsiones”, subrayó Rubin.
La CNC presentó el acuerdo como respuesta a las contradicciones que, según su diagnóstico, dejaron 32 años del anterior TLCAN y hoy T-MEC, ya que considera que México se convirtió en potencia agroexportadora, pero aún persisten carencias estructurales para el sector.
De acuerdo con cifras de la organización campesina, en lo que va de 2026 suman 52 mil 200 millones de dólares las exportaciones agroalimentarias y apuntan a que crecieron 1.086 % desde 1994.
En contraste, la CNC afirma que 49% de las comunidades rurales están en pobreza extrema, sólo 8% de productores tiene crédito formal, 3 % seguro agrícola al ritmo que México importa 47.9 millones de toneladas de granos al año.
Con información de Latin Us






