CAMINANTE
Toño Martínez
Resarcir la pérdida de bosques y selvas en la Huasteca Potosina que en tan solo 50 años han sufrido un daño histórico que alcanza el 43%, será prácticamente imposible si no se cuenta con un plan integral de rescate de la naturaleza en o al menos de contención a las causas de la deforestación y agotamiento de cuencas hídricas
En estás circunstancias los programas de reforestación tanto del Gobierno Estatal como de los municipios, instituciones, organizaciones civiles, resultan insuficientes frente al tamaño de la pérdida de masa vegetal y de especies animales cada vez más arrinconadas a hábitats donde la supervivencia es muy limitada.
Otro problema que está creciendo es la perdida de fuentes de abasto de agua que, de acuerdo con el Programa de Monitoreo de Sequías, tiene en condiciones de vulnerabilidad por estiaje a municipios de la Huasteca Sur y Centro como Tamazunchale, Coxcatlan, Axtla de Terrazas, Xilitla, Tancanhuitz, Aquismon, Matlapa, Huehuetlán, Tampacan, Tanlajás, San Vicente Tancuayalab y Tamuin.
La falta de árboles por tala clandestina, incendios, apertura de campos a la agricultura, ganadería, expansión poblacional con creación de mas y mas fraccionamientos urbanos arrasando áreas vegetales y sobre explotación de acuíferos, son las causas principales de la delicada situación de la Huasteca, región que presenta el más alto grado de deforestación de San Luis Potosí.
Cierto, hay esfuerzos del Gobierno de Ricardo Gallardo Cardona en coordinación con la federación y municipios para reforestar las cuatro regiones; en 6 años ha plantado más de 10.5 millones de árboles pero no se compara a la velocidad con que están desapareciendo bosques y selvas.
En Valles y Tamuin serán plantados 3 mil arbolitos donados por Cementos Mexicanos. Pero toda acción en pro del medio ambiente será como un barril sin fondo si no se tiene un plan integral de recuperación.






