Encuentro Cercano del 4o Tipo en Cd. Valles.

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ABDUCCION
(Paranormal)

Toño Martinez

Mitos, leyendas, versiones y narrativas encuadradas en el mundo de la ufología abundan por todo el mundo, sujetas a la creencia de cada quien para aceptarlo o rechazarlo.

Sin embargo existen acontecimientos inexplicables, relatados directamente por los protagonistas, examinados a la luz de análisis elementales de credibilidad, que no dejan lugar a dudas sobre los enigmas que envuelven a la humanidad.

Uno de ellos se refiere a las abducciones, secuestro o Encuentros Cercanos del 4o. Tipo – de acuerdo a la escala diseñada por el ufólogo norteamericano J. Allen Nek en 1970 para clasificar fenómenos OVNI relacionados con humanos -.

Un incidente aterrador que se inserta en el contexto de Encuentros Cercanos del Tercer y Cuarto tipo sucedió en Ciudad Valles comenzando la segunda mitad del siglo XX, cuando un trabajador del área de vectores de la Secretaria de Salud, Don Eliseo, fue perseguido por seres plateados, y posteriormente abducido por un Objeto Volador No Identificado alrededor de las 9 de la noche, a espaldas de donde se encuentra actualmente el Hospital 06 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Por ese entonces ese terreno estaba cubierto de maleza y solo había una vereda para conectar con las colonias del Norte que comenzaban a poblarse. Años después se abrió ahí la continuación de la calle Galeana.

Esa noche y con base a su declaración directa, Don Eliseo, después de haber recorrido ejidos cercanos y colonias de la periferia de Valles para fumigar casas, charcos y maleza contra los zancudos transmisores de enfermedades diversas, se dirigía a su casa para descansar caminando por la calle Morelos

Al llegar al Barrio “Las Lomas” algo lo inquietaba, se sentía nervioso, observado y con una extraña sensación sobre la piel; volteaba para todos lados tratando de descubrir si alguien lo perseguía, pero la oscuridad no le dejaba ver nada. Caminó de prisa y a la altura de la calle 16 de Septiembre, por la luz de un quinqué que colgaba de un árbol en el patio de una casa, descubrió a un par de seres vestidos en trajes color gris que los çubría desde la cabeza que tenía forma ovoide y alargada, ojos grandes “como de vidrio”, sin párpados, hasta los pies; sus brazos y piernas eran extremadamente delgados igual que los dedos.

Aterrorizado, Don Eliseo corrió hasta llegar a una cantina ubicada junto a una enorme Ceiba (que todavía existe) en la esquina de las calles Morelos con Reforma. Entró velozmente abriendo la cortina. Los parroquianos voltearon al verlo tan agitado y asustado y le preguntaron que le pasaba. Por el uniforme color beige supieron que era un fumigador.

Don Eliseo miraba a la puerta y les comentó que lo venían siguiendo unos “marcianos”. Se rieron y le contestaron ” pues de cuál fumaste”

Sin dejar de temblar Don Eliseo les pidió que se asomaran; dos lo hicieron pero no vieron nada raro. “Mira, échate una y ya vete a tu casa. El miró hacia afuera y efectivamente ya no estaban los plateados.

Salió apresuradamente de la cantina y llegó a la calle “3 de Octubre” (actualmente Vicente C. Salazar) hasta llegar a la vereda por dónde seguiría a su casa cruzando la vía. Pero en esa etapa tuvo lugar la traumática experiencia de abducción por alienígenas. Recordó que de pronto sus pies comenzaron a flotar en el aire, no estaba pisando la tierra y cada paso se elevaba más. Miro a lo alto y descubrió un misterioso aparato (OVNI) con antenas de luces que apuntaban hacia el; en ese momento perdió el conocimiento, ya no recordó más.

Pero una incógnita más le esperaba.
Despertó alrededor de las 4 de la mañana tirado en un zacatal; sus pensamientos eran un caos. Todo estaba confuso. Vio a la distancia varias luces y se dirigió allá.

Se trataba de una gasolinera a la orilla de la carretera. Se acercó a los despachadores y les pregunté que a qué hora había un autobús para el centro.

-¿El centro de que, de dónde?.
-Pues de Valles, contestó Don Eliseo

Para confundirlo más le dijeron que ahí era Loma Alta, Tamaulipas. Se quedó pensando como llego hasta allá.

Los despachadores se miraron entre si, y le dijeron que a las 5 de la mañana pasaría un autobús que venía de Matamoros rumbo a Valles y que podría abordarlo.

Llegó alrededor de las 8 de la mañana, tomó una camisa limpia y se fue a trabajar. Solo sentía una leve irritación de la piel y manchas en color rojizo en el tórax y abdomen.

A partir de la abducción Don Eliseo desarrolló sorprendentes facultades y sentidos que traía desde niño y descubrió en la sierra de Xilitla de donde era originario.

Don Eliseo Murió hace 3 años en su domicilio de la colonia “Rafael Curiel” y pidió que su historia no fuera contada.

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