La Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey terminaron su participación y la Copa del Mundo seguirá en exclusiva en Estados Unidos.
El duelo ante Inglaterra de los Octavos de Final no sólo significó la eliminación de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, también marcó el cierre oficial del Mundial 2026 en territorio nacional, luego de que la FIFA completara los 13 partidos que asignó a las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El Estadio Azteca bajó el telón como la sede con mayor actividad, al recibir cinco encuentros. Ahí se disputaron el partido inaugural entre México y Sudáfrica (2-0), el triunfo del Tri sobre Chequia (3-0), la victoria frente a Ecuador (2-0), el Colombia 3-1 Uzbekistán y, finalmente, el choque de Octavos de Final con la eliminación de México ante Inglaterra.
Guadalajara fue escenario de cuatro partidos que también dejaron momentos memorables. La Perla Tapatía recibió el Corea del Sur 2-1 Chequia, México 1-0 Corea del Sur, Colombia 1-0 RD del Congo y Uruguay 0-1 España, siendo este último el encargado de despedir al Estadio Guadalajara de la Copa del Mundo.
Monterrey, por su parte, albergó otros cuatro compromisos. La Sultana del Norte vibró con el Suecia 5-1 Túnez, Japón 4-0 Túnez, Sudáfrica 1-0 Corea del Sur de primera fase, así como el Países Bajos vs. Marruecos de Dieciseisavos de Final en el que la escuadra africana se impuso en penaltis, encuentros que registraron grandes entradas y un ambiente que convirtió al inmueble regiomontano en una de las sedes más animadas del torneo.
Con el silbatazo final en el Estadio Azteca concluyó oficialmente la participación de México como anfitrión del Mundial 2026. Además de convertirse en el único estadio del planeta en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo, el Coloso de Santa Úrsula puso punto final a una histórica participación del país como sede.
A partir de los Cuartos de Final, el torneo continuará exclusivamente en Estados Unidos, que recibirá todos los encuentros restantes hasta la gran Final, cerrando así un capítulo inolvidable para la afición mexicana que volvió a vivir una Copa del Mundo en casa.





