“Queremos que, así como protegen el Mundial, hagan lo mismo con el país”, exigen madres buscadoras en marcha hacia el Estadio Azteca

spot_imgspot_img

Familiares de personas desaparecidas convocaron a una manifestación sobre Calzada de Tlalpan con dirección al recinto que albergará la inauguración del torneo de futbol

¿Quién convocó a la caminata de las antorchas?, se pregunta a una de las madres que asistieron a la protesta.

Ella baja la cabeza y pide el anonimato para responder: “Tal vez la incertidumbre, la angustia o las interminables horas de insomnio por no saber el paradero de nuestros seres queridos”.

“Pueden ser todas esas razones, además de la falta de acompañamiento de las autoridades”, subrayó con la pancarta de su hijo desaparecido hace 12 años.

A través de WhatsApp, madres buscadoras y familiares de desaparecidos convocaron a la “marcha de las antorchas” o la “caminata por los desaparecidos” a partir de las 7:00 de la noche en la estación Registro Federal del Tren Ligero hacia el estadio “Ciudad de México”.

10 minutos antes de la cita, autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la Ciudad de México cerraron la vialidad de Calzada de Tlalpan hacia el estadio, lo que detonó el caos vial.

Frente al cerco policiaco se plantaron cientos de personas que acudieron puntuales y que comenzaron a caminar rumbo al sur despacio, sin prisa, sin dejar de gritar consignas.

“¡Si la pelota vuelve a casa, ¿nuestros hijos cuándo?”, “¡México!… ¡Campeón en desaparición!” Se escucha una y otra vez, mientras varias mujeres pegaban fotografías en postes y la estructura del tren ligero, su trágico álbum en el que las personas no aparecen.

Con un jersey de la selección nacional, Alejandro muestra un número; no es el de su ídolo, Raúl Jiménez, es el +133 mil, equivalente a la cifra de personas desaparecidas en México, acompañada de la pregunta: ¿dónde están?

Es la pregunta que no tiene respuesta para familiares que no encuentran a un ser querido o varios, luego de la convocatoria oficial para formar “la ola humana más grande del mundo”.

La ola, que es en realidad festejo copiado por aficionados al Mundial de México 86 a la ruidosa afición de los halcones marinos de Seattle, y cuyo récord que se buscó romper en el Zócalo, no había sido por parte de Guinness World Records.

El dato duro es el que han emitido organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) o la ONU, que coinciden en señalar a México como primer lugar mundial en solicitudes de medidas urgentes de búsqueda.

“¿Dónde están?”, preguntan las madres buscadoras a 2.5 kilómetros de distancia del estadio Ciudad de México, que es resguardado desde la tarde-noche de este miércoles por centenares de policías y granaderos, cuya agrupación ya no existe, pero que ahí está, descendiendo de autobuses del Estado de México.

Frente al estadio, se colocaron cientos de maceteros con flores de cempasúchil, imagen que parece adelantar o retrasar el tiempo al mes de noviembre, para recordar a nuestros muertos.

Los seis cercos policiacos y el forzado “home office” desde el oficialismo de esa autoridad que parece estar siempre en fuera de lugar son la respuesta a las protestas, como si hubiera una nueva pandemia llamada caos.

El secretario de Gobierno, César Cravioto, quien esperó a las buscadoras en la estación Textitlán, afirmó en entrevista con medios que “se les va a respetar su expresión de aquí hasta allá”, dijo cuando señaló de él para adelante.

“Se les va a respetar, pero ya no pueden avanzar más”, repitió.

Yadira es el familiar con más tiempo en la búsqueda de su hermano de todos los colectivos que se manifestaron este miércoles.

“Este 16 de junio cumple 20 años de haber desaparecido. Yo sufrí golpes, un levantón, estuve privada de la libertad dos noches, tres días; las averiguaciones previas están plagadas de omisiones, de anomalías”, acusó.

Yadira aclaró que “el marco del mundial es un momento histórico que va a ser un referente” y espera que “se dé cuenta el mundo entero de que México se está cayendo a pedazos”.

“México está ardiendo en dolor, está inundado de sangre, todo el tiempo están desapareciendo 45 personas”, remarcó.

En tanto que Rocío Rico es quien tiene tres meses relacionada con los colectivos en busca de su hija y admitió que, como ocurre en la mayoría de estos casos, “me dijeron que tal vez se fue con el novio”.

“Así como están ahorita protegiendo el Mundial, que así protejan a nuestros familiares, a todo el país y que cierren carreteras cuando sea necesario buscar a alguien”, subrayó.

Rocío Rico pidió a la presidenta “que no diga que no es verdad y que nos apoye porque nadie nos está apoyando”, remachó.

Las madres buscadoras decidieron quedarse unas horas más luego de la negativa de Cravioto para dejarlas cruzar los cercos policiacos, con la intención de esperar la inauguración del mundial “para hacerse escuchar”.

Con información de Latin Us

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

ultimas noticias

Noticias Relacionadas