Usos facciosos y costumbres raras

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El proceso electoral del 2021 está todavía muy lejano, sin embargo, cabrones como lo son, los grupos políticos que tradicionalmente se disputan el poder no cejan en su afán de inventar, ofender y desacreditar a quienes que ven como sus principales adversarios. Obvio, esos rostros se ocultan,  no se exponen ni se dejan ver, se advierte su presencia sí, porque es su modus operandi y son los grupúsculos mercenarios quienes actúan violentos bajo la consigna de calentar la plaza.

Los hechos ocurridos este jueves en el Congreso del Estado así lo demuestran, afortunadamente la presidencia de la mesa directiva a cargo de la diputada Sonia Mendoza Díaz, actuó responsable, fue razonablemente madura y se mostró prudente al suspender la sesión ordinaria que se desarrollaba. Los grupos antagónicos, como se sabía desde el miércoles, se dijeron hasta de lo que se iban a morir, se ofendieron, se lastimaron y claro, se recordaron a sus respectivas madres.

Por fortuna, la diputada panista y el legislador por el Partido Movimiento Ciudadano PMC, Eugenio Govea Arcos, fueron claros y precisos al puntualizar que el Poder Legislativo no es Fiscalía ni Ministerio Publico para investigar, perseguir o acusar y que además no permitirían que el Poder Legislativa sea convertido en rehén de grupos políticos, o sea que, en términos precisos “los mandaron a jondear gatos de la cola a otro lado”.

Mediática y políticamente podríamos decir que fue un jueves movidísimo. Primero por los acontecimientos registrados en el salón de plenos del Congreso, y en segundo,  por la conferencia de prensa a la que convoco el Ayuntamiento de la capital para continuar con esa endémica postura y acostumbrada dinámica de denuncia que, de fondo o  trasfondo, no revela otra cosa que su eterno lloriqueo y franca incapacidad de ponerse a trabajar como Dios manda.

En los hechos registrados en el Congreso, los mastines de arriba, esos que no dan la cara, fueron los que enviaron a empleados municipales y a presuntos integrantes del llamado Movimiento Pueblo Libre para arremeter contra la administración municipal anterior. Son esos rostros que en camarilla oficial y privada orquestaron y financiaron la elección de Estado para impedir la reelección del anterior Alcalde.

Son esos grupos de poder y de presión que quisieran ver a Gallardo Juárez privado de su libertad. Son esas mentes enfermas de vacuidad quienes se esfuerzan en repetir la historia y buscan desde ahora presionar, arrinconar y atarle las manos su hijo José Ricardo, que entre paréntesis, deben  reconocer, les lleva varios pasos adelante.

El diputado federal independiente les ha dado muestras de cómo se debe hilar fino en las alturas; sea para cuidarse de la perversidad, sea para protegerse de la persecución enfermiza y extralimitada, sea para un proyecto político propio o bien para sumarse a otro, pero la verdad sea dicha, es que se los ha encaramado en más de tres veces.

Son esos mismos intereses los que han desvirtuado y descalificado el trabajo de la Auditoria Superior de la Federación ASF, la del propio Estado y de la Fiscalía General de la entidad, instancia que una y otra vez ha señalado reiterada y claramente que no existen  elementos constitutivos de algún delito y, en el supuesto de que existieran algunos indicios, son temas de la esfera federal, ya que los “hallazgos” muy al estilo Sherlock Holmes encontrados por los parientes Portilla han resultado una vil lengüeteada.

Para rematar el día jueves, las elucubraciones en torno a posibles alianzas de los Gallardo con el PVEM tomaron relevancia cuando todo mundo dijo: ¡Y de que se espantan!, ¿Ignoran la historia? ¿Acaso no hubo una alianza de facto entre priistas, panistas, navistas, desarrollistas,  y contratistas y todo lo que termine “iistas” para cerrarle el camino al ex presidente municipal en su intento por reelegirse?

Lo interesante es, que algunas apreciaciones de gente normal y neutral, apuntaron su radar hacia una intención oculta y perversa en confrontar al gobernador del estado Juan Manuel Carreras, con una corriente política, llámese morenista o verde-ecologista que al final del día, es altamente probable que al Güero le resultarle más útil y rentable en términos de una salida airosa, en lugar de prestarse al tradicional juego de intereses locales rabones, ¿o no?