¿Una elección de Estado VS Otra elección de Estado?

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La esperada y anunciada mutación del Gallardismo hacia las filas del Partido Verde Ecologista de México PVEM, no puede interpretarse de manera simplista como un cambio de colores o la muda de un líquido de una vasija a otra, no es así porque esto no es un trasvase.

El sentido y origen de esta metamorfosis tiene profundas razones sociales y explicaciones políticas, y quizá, entre las más importantes, es que el PRD ya no es alternativa, y que esa sólida y amplia base social que decidió seguir a los Gallardo, es porque sigue creyendo en sus líderes y confía en su proyecto; la capacidad de convocatoria y movilización de este lunes así lo demostró.

Plantear esta evidente e inevitable transformación desde una perspectiva intencional de choque y crítica perversa, simplemente puede interpretarse como una respuesta o reflejo de la molestia que provoco una jugada magistral; una decisión política que obviamente despertó celos y coraje entre los antigallardistas, pero que al final del día, todos saben se concibió y se concretó en el más alto nivel de la política en México.

El evento en el que el diputado Emanuel Ramos Hernández asumió el liderazgo estatal del Partido Verde, envió mensajes claros y contundentes. Los críticos por sistema, los oficiosos de lunes a viernes y, las y los sicarios del antigallardismo que pululan en las redes sociales tuvieron poco tiempo para reaccionar.

En su evidente miseria intelectual no dudaron en suscribir consignas con tufo a veneno puro, y si, demasiado alejados de la nueva realidad política que se vive en un San Luis Potosí que advierte un nuevo escenario electoral que apunta a que en el 2021 la contienda no será solamente entre dos, como así lo han pretendido instalar los santones de la política o de la comunicación alternativa, sino que virtualmente será entre tres: PRI, PAN y MORENA-PVEM.

La única posibilidad de que la lucha por la gubernatura sea entre dos es que el PRI y el PAN suscriban una alianza para intentar vencer al candidato de MORENA-PVEM, y para ser francos, esa probabilidad es de pronóstico muy reservado, excepto que ya se maquine una elección de Estado contra otra Elección de Estado y eso, al menos aquí no se ha visto, por lo menos nadie ha incursionado en ese desafío o actitud suicida ante el gobierno federal.

Difícil escenario pues, sobre todo si se empecinan en creer que el candidato con estafeta tricolor o albiazul debiera surgir de la Alcaldía capitalina, con un presidente municipal en funciones que, hasta ahora, aparte de no trabajar, de quejarse de todo y repartir culpas, el chamaco no se ha dado cuenta que a solo 7 meses de gobierno, si acaso apenas sobrevive por el desgaste natural que genera una administración municipal.

Que es cierto que al evento del lunes en el “Miguel Barragán” acudieron algunas orejas, muchos priistas, panistas perredistas, morenistas, verde-ecologistas, comunistas, neo navistas y navistas, teofilistas, silvanietistas, mendozistas, marcelistas, juanramiristas, torancistas y horacistas, Xavieristas si, si acudieron y muchos periodistas también.

En calidad de mientras, el ajedrez político ya se movió, solo esperemos que sea para el bien de San Luis Potosí.

Hasta pronto.