Regresa presión migratoria a México

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El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, reiteró que “México no es ni aceptará ser tercer país seguro”, frente a las declaraciones hechas por el encargado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés).

 El comisionado de la oficina, Mark Morgan, dijo este lunes que su país discute con México la posibilidad de un acuerdo de tercer país seguro para migrantes que buscan llegar a la frontera sur estadounidense.

De acuerdo con agencias, el acuerdo, que México se ha negado en más de una ocasión, dispondría que los solicitantes de asilo en Estados Unidos, que hayan pasado antes por otro país, deben pedirlo primero en esa nación, considerada “segura”.

“Acabo de escuchar declaraciones del encargado de CBP. Reitero frente a las presiones: México no es ni aceptará ser tercer país seguro, tenemos mandato en ese sentido del Presidente de la República y es consenso en el Senado de todas las fuerzas políticas. No lo aceptaremos”, escribió el canciller mexicano.

Roberto Velasco Álvarez, director general de Comunicación Social de la SRE, explicó que México no ha iniciado ni iniciará diálogo alguno sobre el tema, “pues tanto el presidente como el Senado, han manifestado que, bajo ninguna circunstancia, se aceptará la situación”.

Velasco Álvarez añadió que el flujo de migrantes en México hacia la frontera de los Estados Unidos ha disminuido casi un 60 % desde que se aplican las medidas que dieron como resultado la cancelación de un aumento de 5 % a los aranceles al acero y al aluminio mexicanos.

VUELVE LA AMENAZAEl Gobierno estadounidense insistió este lunes en que México debe “hacer más” para contener el flujo de indocumentados por su territorio y exigió, en concreto, expandir el alcance de un programa por el que los inmigrantes que piden asilo en Estados Unidos deben esperar en territorio mexicano a que se tramite su solicitud.

La advertencia llegó un día antes de que el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, reciba en la Casa Blanca a una delegación liderada por el canciller de México, Marcelo Ebrard, para repasar los avances en el acuerdo migratorio bilateral alcanzado en junio, y que evitó la imposición de aranceles estadounidenses al país vecino.

“Necesitamos que México haga más. Necesitamos asegurarnos de que están manteniendo sus esfuerzos”, dijo Mark Morgan.

El jefe de la CBP confirmó que, en agosto, su agencia detuvo o consideró inadmisibles a 64, 006 indocumentados en la frontera sur de EUA., lo que refleja un descenso del 56 % desde el pico de 144, 255 alcanzado en mayo, como adelantó Ebrard el viernes.

En total, las autoridades fronterizas detuvieron a 50, 693 personas frente a las 71, 982 de julio, señaló la CBP en su página web, que reveló que otros 13, 313 inmigrantes que se presentaron en los puertos de entrada de la frontera sur no fueron admitidos.

De la cifra de detenidos, 25, 057 conformaban una familia (que las autoridades definen como individuos acompañados de un menor, un progenitor o un tutor legal), 21, 907 eran adultos solos y 3, 729 menores no acompañados.

Sin embargo, y a pesar de los “pasos significativos y sin precedentes de México” para reducir esa cifra, Morgan opinó que “tienen que hacer más”.

‘HAY BUENOS RESULTADOS’La titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Olga Sánchez Cordero, afirmó que hay resultados favorables en el tema migratorio en la víspera de la visita del canciller a EUA.

“Tenemos, yo digo, que buenos resultados en el sentido de que nosotros lo que estamos haciendo y colaborando con el Gobierno norteamericano, es que nosotros queremos darles oportunidades en México”, señaló.

“Y que México no sea nada más un país de tránsito, como lo ha sido tradicionalmente, sino que México sea un lugar de destino para los propios migrantes y en eso estamos empeñados. Hemos estado teniendo una política inclusiva para los migrantes, sobre todo para los centroamericanos”.

Tras señalar que también viajará a Washington el Comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño, la Secretaria ponderó las opciones laborales que el Gobierno federal ofrece a los migrantes.

“Estamos empeñados en que los migrantes que lleguen a nuestro País, por una parte tengan oportunidades de trabajo, les estamos dando y proporcionando una atención en la salud”, reconoció Sánchez Cordero.

“También estamos empeñados en darles algún tipo de función de trabajo, Jóvenes Construyendo el Futuro, los programas que tenemos para los mexicanos los estamos también apoyando para ellos, así que yo creo que tenemos una gama de prestaciones que estamos dándoles”.

Aseveró que tanto el INM como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) tendrán recursos suficientes para atender el fenómeno migratorio.

‘NO HAY PROCESO DE MILITARIZACIÓN’El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Segob, Alejandro Encinas, señaló que no ve un proceso de militarización en las fronteras del país, pues si bien la Guardia Nacional tiene un componente importante con militares y marinos de origen en su formación, cuenta con un mando civil.

“Y corresponden estrictamente a la instrumentación de las políticas en materia de seguridad ciudadana, que es el objetivo de la Guardia Nacional; esperemos que eso se consolide efectivamente más con una visión de protección ciudadana que una protección de carácter militar”, apuntó.

Refirió que el tema migratorio es un problema generalizado en el país, pero debe entenderse que este fenómeno ha tenido cambios sustantivos que requieren no sólo una atención en cuanto al cumplimiento de la ley migratoria.

Debe entenderse, dijo, que se está a ante una crisis humanitaria en los países de origen de los migrantes, que los ha llevado a un éxodo ahora cada vez más importante en menores de edad y de familias muy jóvenes.

Incluso, gente que viene de otros continentes y por eso México tiene que prepararse para ello, puntualizó.

‘Preocupada’ por políticas migratorias

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se declaró “preocupada” por políticas impuestas por EUA, México y Centroamérica para contener el flujo de migrantes, ya que aumentan el riesgo de violaciones a las garantías individuales.

La titular del ACNUDH dijo que lo que más le “alarma” es que niños continúen en centros de detención en EUA y México, ya que ello contraviene el principal interés de los menores.

Recordó quienes se ven obligados a abandonan sus lugares de origen es por la angustia social y económica, que existe en sus países de origen e incluso como resultado del cambio climático, la inseguridad, corrupción, entre otros factores de grande alcance, según su discurso publicado en la página Web del ACNUDH.

La jefa de la oficina de las Naciones Unidas de los Derechos Humanos que políticas migratorias como las implementadas por los gobiernos de EUA y México sólo presionarán a las familias desesperadas para que tomen rutas más riesgosas.

Agregó, hemos observado casos de separación familiar en el contexto de la privación arbitraria de libertad; falta de evaluación individual; denegación de acceso a servicios y asistencia humanitaria, y uso excesivo de la fuerza contra los migrantes.