Realidades perras

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Dicen que no es de gente mal nacida el aceptar errores o admitir la triste verdad cuando se conoce la cruda realidad. Xavier Nava Palacios, que se estrena como Alcalde de la capital potosina, ha reconocido que la zona metropolitana o el municipio que gobierna no tienen la capacidad para atender la demanda de servicios públicos y la infraestructura que requiere la ciudad; tiene toda la razón y se le concede porque no está descubriendo el hilo negro.

Históricamente el brutal centralismo y el manejo a cuenta chiles de los recursos que el gobierno de la República debiera destinar a los municipios son simplemente migajas; son miserias que les impiden a los Ayuntamientos lograr un mejor desarrollo porque desafortunadamente todavía existe un sistema federalista concentrador que dista mucho de ser justo, congruente y efectivo.

Lamentablemente con la llegada de Andrés Manuel López Obrador y su séquito de Vicegobernadores que controlarán los recursos federales, parece que las cosas no cambiarán, a menos que seudo Morenistas como Leonel Serrato metan mano y ayuden misericordiosamente a Xavier Nava porque es un Alcalde que “estará solito y necesita ayuda” como en alguna ocasión lo expresara publica y abiertamente el fedatario metido de lleno en la “cuarta transformación”.

Siendo honestos, para lograr más recursos para el municipio se requiere más que llorar. Es preciso y menester tener imaginación, creatividad, determinación y empuje para obtenerlos, pero sobre todo se necesita visión de estado que es justamente de lo que carece el presidente municipal y su equipo con el que llegó a gobernar.

Xavier Nava debe saber que existen las Asociaciones Público Privadas APP que son una alternativa para la inversión combinada o compartida para justamente mejorar y ampliar la infraestructura urbana y la atención de los servicios crecientes que demanda una ciudad como la nuestra. Alguien debería ilustrarlo que la Banca de Desarrollo es también otra alternativa y que no debería temblarle la mano en privatizar o concesionar servicios que el Ayuntamiento no puede atender por la insuficiencia de recursos.

Todo municipio, tiene la responsabilidad de mejorar sus capacidades institucionales para también lograr incrementar su recaudación propia. El impuesto predial, los derechos o aprovechamientos o el manejo en los costos del agua potable, son vetas que, bien trabajadas y consensadas podrían ser la mejor alternativa para que el municipio tenga ingresos, si no los suficientes, sí los necesarios para dar respuesta a las demanda de una capital que conserva un constante crecimiento poblacional acelerado.

Reconocer que los Fondos Metropolitanos son insuficientes y por consiguiente una limitante para el desarrollo municipal, habla bien del nuevo Alcalde, solo que no debe olvidar que fueron varios de sus impulsores de su triunfo electoral los que precisamente usurparon y manejaron discrecionalmente esos recursos que por derecho le correspondían al municipio, de tal suerte que en este tema no tendrá problema alguno para recuperar todos esos fondos perdidos. Hasta pronto.