¿Qué hora es? “La que usted guste y mande señor presidente”

31

La no tan despreciable y para nada insignificante reducción al presupuesto estatal por más de mil 500 millones de pesos, instruida y diseñada desde el gobierno federal tiene lógica, explicación y sentido, veamos: Según las declaraciones del todavía Secretario de Finanzas del mandato Carrerista, el Contador José Luis Ugalde Montes, “las finanzas públicas potosinas cruzan por uno de sus mejores momentos”, oleee.

Algunos dirán que es el auge y la bonanza pura de los tiempos priistas, pero también cualquiera podría inferir que el estado no necesita de las dádivas o limosnas del presidente Andrés Manuel López Obrador; tampoco de sus vejigas para nadar en tanto que el gasto del gobierno del estado “está perfectamente controlado”, lo dice a los cuatro vientos el responsable de las finanzas y solo él sabrá porque lo afirma porque ni a los diputados federales o locales menciona.

Si el gobierno de Juan Manuel Carreras ha tenido la atingencia de controlar el gasto y además contener y reducir significativamente la deuda pública, ello explica la existencia de un superávit que, ante la reducción del presupuesto federal aprobado para este 2019, al gobierno estatal no le preocupa, no le causa hormigueo ni cosquillas; no le produce porque ya lo dijeron, “las finanzas estatales atraviesan por su mejor momento”, “tenemos una economía en ascenso” y tenemos dinero de sobra, opulencia nata pues.

Ya lo dijo el gobernador, el “2019 será el año de la infraestructura y del desarrollo”. Sin despeinarse, ni mucho menos sonrojarse, el Güero Carreras, asegura que habrá un incremento importante a los gastos de inversión y por consecuencia más empleo. La pregunta es, de donde obtendrá el recurso, porque eso de probablemente contestar cuando López Obrador le pregunta la hora y responderle “la que usted mande y guste señor presidente” está comprobado que no funciona en el plano presupuestal.

En su análisis, el prestigiado Columnista de El Sol de San Luis, nuestro amigo Pedro Cervantes Roque, se pregunta: ¿Quién de los que han gobernado este estado podría abrogarse la virtud o el mérito de haber impulsado la expansión industrial y el desarrollo económico que hoy tanto se presume cuando ni siquiera fueron capaces de prever o planear lo primerísimo,- es decir, evitar el caos y el reverendo desmadre que hoy genera la inmovilidad hacia las principales empresas de la capital potosina, justamente por la ausencia de infraestructura o la falta de vías alternas?

Siendo honestos, fue Marcelo de los Santos quien sentó las bases para hacer de San Luis Potosí un detonante del desarrollo regional, pero fueron fundamentalmente los inversionistas extranjeros y los buenos oficios del gobierno federal quienes en última instancia amarraron los acuerdos y promovieron los atractivos del estado para la atracción de capitales. A Carreras, el paraíso económico que mucho presume se le ha dado de rebote y de manera natural, en automático, sin el mayor esfuerzo, sin sudar, ni despeinarse.

Desde luego que los potosinos buscan un empleo y luchan por lograr una mejor perspectiva económica y en ello están contribuyendo las empresas extranjeras que han llegado o están por arribar a la entidad, pero seamos honestos, el gobierno del estado solamente ha sido un facilitador y les ha puesto en charola de plata los espacios, la exención de impuestos y la mejores posibilidades para que se instalen, en eso ha consistido su virtud y nada más; no le jueguen al vivo porque hasta negocio han hecho algunos funcionarios con los inversionistas.

Por supuesto que los potosinos también quieren ver otras cosas, digamos, más y mejor seguridad ante la brutal escalada de violencia criminal, atracos y delitos patrimoniales cometidos todos los días sin que se haga nada firme y concreto para contenerlo.

En su inmensa mayoría, los habitantes del estado se preguntan si existe alguna obra, ¡una sola! que defina el sello del gobierno de JM Carreras, la respuesta es difícil porque no hay ninguna y si la ampliación del Hospital Central se lo quiere atribuir, difícilmente convencerá porque todo mundo sabe que el recurso viene del gobierno federal y solo son unos cuantos pesos los que aporta el gobierno estatal, esa es la realidad.