En política se vale de todo…. menos cometer pendejadas

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Las elecciones se encuentran a escasos días de entrar en su cuenta regresiva. Pronto, los candidatos de los distintos partidos políticos, desarrollarán el estirón final para preparar y aceitar su maquinaria electoral que los conduzca a estructurar una estrategia de salida que les permita en un primer propósito, cubrir con sus representantes el mayor número de casillas, tanto como, organizar a sus equipos para la defensa legal o jurídica del voto y la legitimación de resultados de sus candidatos que resulten ganadores en las urnas.

Hasta ahora, los candidatos que se asegura cuentan con todo toda una base sólida de operación política, con una estructura de observación electoral amplia y defensoría legal del voto, son los candidatos de la Gallardía, al resto se les pasó el tiempo con lloriqueos, con propuestas vagas, con posturas y discursos erráticos de criminalización hacia el adversario que pronto se les revirtió por sus mentiras. Han tratado más de sanar las heridas internas que produjeron sus nominaciones en lugar de preparar a sus estructuras como es el caso de el PAN y el PRI; en MORENA, apenas caminarán por esta experiencia, pero sin garantizar una plena cobertura.

En un par de semanas los partidos políticos y su batería de candidatos andarán cerrando campañas y los potosinos sabrán ya por quien votar para presidente de la república. En el contexto local, las encuestas siguen inalterables y todo apunta que la gran mayoría de las posiciones para el Congreso local serán para el PRD y para el

PAN, solo unas cuantas para el PRI y, para la Alcaldía capitalina, todo apunta a que Ricardo Gallardo Juárez repetirá en el cargo para el trienio 2018-2021, esta vez con un resultado menos holgado que en 2015, pero al final del día triunfará. Por lo que respecta a las diputaciones federales, también se augura que la Coalición PAN-PRD-MC se llevarán al menos 5 de las 7 en disputa.

Los potosinos ya escuchamos y observamos de todo, pero resalta por su dimensión y trascendencia, los errores cometidos por dos de los candidatos a la presidencia municipal de la capital. Por un lado, Leonel Serrato, aunque lo hubiese negado públicamente en CN13-Noticias, inició su campaña con un discurso radical y agresivo, luego le bajo de tono porque bien calculó que criminalizar a su principal oponente no sería la mejor estrategia.

También matizó su discurso hacia los empresarios, a los que al igual que López Obrador, calificó de rapaces y traficantes de influencias; después Leonel también le bajo y “comenzó por decir que si, que sí lo había dicho pero que él se refería si acaso a unos 10 empresarios” no al resto de los inversionistas. A esas dos o tres rayitas son a las que a lo mejor se refirió durante la entrevista televisiva.

Pero seguramente que quien cometió el error mayúsculo de estrategia y que le representó un altísimo costo político en su campaña, fue a Xavier Nava Palacios, que se quiso pasar de ver….de al responsabilizar al gobierno del estado, al gobierno de la capital o a los Gallardo del asesinato de un joven, pretendiendo hacer creer o parecer que se trataba de un crimen político, hecho que fue desmentido categóricamente y de inmediato por la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía para la Atención de Delitos Electorales.

La estupidez cometida fue tan monumental que medios con influencia nacional exhibieron al candidato del PAN de exagerado,

desproporcionado, extralimitado y mentiroso y eso, en votos, sin duda alguna se verá reflejado el primero de julio, pues la sociedad no le perdonará el que haya lucrado con el dolor de una familia. Bien se dice que “en política todo se vale y se permite menos cometer pendejadas” y para ser francos, Xavier Nava las ha cometido toditas y por supuesto que tendrán en costo elevado el día de la elección.